Lunes Mar 27

Historia

HISTORIA DEL COLEGIO DE BOYACÁ


EL COLEGIO DE BOYACÁ
EN PILDORITAS HISTÓRICAS

Esta obra ha sido editada con La colaboración de la Asociación de Padres de Familia de Primaria y Pre-escolar del Colegio de Boyacá, con el aporte intelectual del Dr. Javier Ocampo López, Presidente de la Academia Boyacense de Historia.

• FUNDACIÓN DEL COLEGIO DE BOYACÁ. El día 17 de mayo del año 1822, el Vicepresidente de la República, el General Francisco de Paula Santander, encargado del poder ejecutivo, expidió el Decreto Nacional N° 055 por el cual se creó el COLEGIO DE BOYACÁ. Así dice el artículo 1°: “se establece en la ciudad de Tunja, capital del Departamento de Boyacá, un colegio donde se eduque la juventud bajo las reglas que prescribirá el gobierno, y con el nombre de COLEGIO DE BOYACÁ. Una institución educativa de carácter oficial y pública, con una filosofía republicana para la educación de la juventud. Este Decreto fue firmado por el Vicepresidente Francisco de Paula Santander, “El Hombre de las Leyes”, y por el Secretario del Interior, José Manuel Restrepo. Con el Colegio de Boyacá se inició la Educación pública en Colombia.

• La solemne INAUGURACIÓN OFICIAL. El día 20 de octubre del año 1822 se instaló oficialmente el Colegio de Boyacá en el Convento de San Agustín de Tunja, en la capilla interior del edificio, donde hoy funciona la Biblioteca “Alfonso Patiño Rosselli” del Banco de la República, con una solemne función religiosa y un sermón de iniciación de estudios, que pronunció el franciscano Fray Francisco Florido, quien era párroco de Ramiriquí. Dicho religioso elogió al gobierno republicano por su consagración en favor de la educación. Así dice el Documento que se dirigió al Señor Vicepresidente Francisco de Paula Santander, el cual se publicó en la primera página de la “Gaceta de Colombia”, N° 57 del domingo 17 de noviembre de 1822: Educación Pública. República de Colombia. Intendencia Departamental de Boyacá. Tunja, 20 de octubre de 1822. Excmo. Sr. Hoy se ha logrado la instalación del Colegio de Boyacá en la capital del departamento de este nombre: una solemne función religiosa en la capilla interior del edificio, es la que ha dado principio; y una oración pronunciada por el reverendo padre Fray Francisco Florido, por este religioso a quien a competencia se muestran el saber, la virtud, la elocuencia y patriotismo, ha sido uno de los objetos que mas han excitado la atención del público, y hecho conocer las ventajas tan laudable establecimiento. Tal vez acompañará a este informe una copia de tan adecuado discurso”. El asesor encargado de la intendencia. Francisco Soto.



• Su primer Rector. El Vice-Presidente Santander nombró como su primer Rector al franciscano Fray José Antonio Cháves (1787-1856), natural de Puente Nacional, quien era el guardián y el predicador oficial del Convento de los Franciscanos de Tunja; y el primer Director de la Escuela Lancasteriana de Tunja para la educación primaria, la cual funcionaba anexa a dicho convento. Inicialmente había sido nombrado como Rector el presbítero Dr. José María Ramírez del Fierro, cura de Pueblo Viejo, mediante el Decreto del 5 de septiembre de 1822; sin embargo, este clérigo no aceptó, por lo cual se nombró como Rector en propiedad, al franciscano Cháves. El nombramiento de Rector lo hizo directamente el Gobierno Nacional, a través del Vicepresidente Santander. Los nombramientos de vicerrector, pasante y capellán, los hizo el gobierno mediante propuesta del Intendente de Boyacá. Los nombramientos de los catedráticos se hicieron directamente a través del Intendente, después de obtener el triunfo en el examen de oposición o “Tremenda”. Fray José Antonio Cháves dirigió el Colegio de Boyacá, inicialmente en los años 1822 y 1823, nombrado por el Vicepresidente Santander. Posteriormente dirigió el Colegio en los años 1826 y 1827. El Libertador Simón Bolívar, mediante el Decreto del 5 de enero de 1828 lo nombró catedrático de la Universidad de Boyacá para las cátedras de Fundamentos de la Religión, Lugares teológicos, Estudios apologéticos de la Religión, Sagrada Escritura, e instituciones de teología dogmática y moral. En 1830 fue aclamado Superior del Convento Máximo de Bogotá y posteriormente en 1833 fue elegido Ministro Provincial. El 24 de mayo de 1834 fue elegido Obispo Auxiliar de Bogotá para Casanare, iniciando su labor en Labranzagrande; renunció en 1837. En los últimos años se retiró a Puente Nacional, su ciudad natal. Murió en Bogotá el 3 de marzo de 1856.

 • La selección de los primeros profesores para el Colegio de Boyacá. Para llegar a ser Profesor del Colegio de Boyacá se requería hacer “la oposición” a la cátedra en una llamada “Tremenda”, ante un jurado calificador, integrado por el Rector del Colegio y el Asesor de Intendencia; también asistían miembros del Ayuntamiento de Tunja y algunos vecinos principales. Los días 24 y 25 de septiembre de 1822 hicieron su tremenda los opositores a la cátedra de gramática latina y castellana, los profesores Mariano Larrota y Juan Sáenz de Sampelayo. Los calificadores del acto hicieron elogio de la inteligencia de ambos, pero seleccionaron a Sáenz de Sampelayo, quien fue nombrado catedrático de dicha asignatura. Durante los días 16 y 17 de octubre hicieron las oposiciones para la escuela de Filosofía y Matemáticas. Se presentaron Sáenz y el médico Juan Gualberto Gutiérrez. Sáenz sostuvo esta proposición: “La felicidad del hombre no puede consistir en cosas incompatibles con la naturaleza de su ser”. Por su parte Juan Gualberto Gutiérrez defendió que “la evidencia es el origen necesario de la virtud, así como la ignorancia lo es precisamente del vicio”. En la defensa obtuvo el mayor puntaje el Dr.Gutiérrez, quien fue nombrado Profesor de Filosofía.

• LOS PRIMEROS ALUMNOS. El día 21 de octubre iniciaron sus primeras clases en el Colegio de Boyacá los primeros 30 alumnos. 12 jóvenes recibieron la clase de Gramática Latina y Castellana, orientados por el Profesor Juan Sáenz de Sampelayo. Los otros 18 jóvenes recibieron la clase de Filosofía, orientados por el Dr.Juan Gualberto Gutiérrez. Todos los alumnos del Colegio de Boyacá eran internos. Se levantaban a las 6 de la mañana, desayunaban a las 7 a.m.; almorzaban a la 1 de la tarde y comían a las 6 y media de la tarde. El Horario de estudios era el siguiente en los días ordinarios: de 8 a 9 de la mañana, una hora de estudio colectivo para todos bajo la vigilancia del Vicerrector. De 9 a 12 de la mañana, los catedráticos dictaban sus respectivas clases, especialmente las teóricas. Por la tarde, de 3 a 5 p.m., dictaban las clases prácticas. Por la noche, de 7 a 8 y media, los estudiantes y profesores escuchaban conferencias, especialmente los días lunes y jueves, o estudiaban en los cuartos. A las nueve y media de la noche todos debían estar en sus dormitorios, con mucho silencio.

• El primer uniforme de los estudiantes del Colegio de Boyacá. Era una levita de paño larga hasta la mitad de la pierna; media, calzón y pañuelo negro, sombrero redondo negro con escarapela nacional, y sobre los hombros una beca de paño de color grana. En el pecho se colocaba un escudo de armas de la república y alrededor del escudo el nombre del Colegio de Boyacá, después del de la República. Con este uniforme asistían a la misa todos los domingos y días de fiesta. El color rojo grana fue el escogido para el Colegio de Boyacá; el color amarillo fue seleccionado para los otros Colegios santanderinos.

• La Escuela Lancasteriana, anexa al Colegio de Boyacá. En Tunja se creó una Escuela Lancasteriana, la cual fue dirigida inicialmente por Fray José Antonio Cháves y estaba adscrita al Convento de los Franciscanos. Cuando se creó el Colegio de Boyacá, dicha escuela fue anexada a la institución santanderina. Era una educación con un sistema monitorial, por el cual, el maestro enseñaba a los monitores, y éstos a sus alumnos que se dividían en pequeños grupos. Tenía un severo sistema de castigos y premios, que con el tiempo hizo célebre la frase que se le asignó al método Lancasteriano: “La letra con sangre entra y la labor con dolor”. Se buscaba dar educación a la mayoría de la población con escasos recursos. Solucionar los problemas del analfabetismo masivo y la escasez de maestros. Fueron 60 niños los primeros alumnos de la Escuela Lancasteriana del Colegio de Boyacá. Lo anterior señala que el total de alumnos del primer claustro santanderino fueron inicialmente Noventa, de los cuales 60 niños eran de la escuela lancasteriana y 30 jóvenes de segunda enseñanza en el Bachillerato del Colegio de Boyacá.

• El Santo Patrono del Colegio de Boyacá. En el año 1824 fue escogido oficialmente San Francisco de Paula como Santo Patrono del Colegio de Boyacá. Este religioso italiano (1416-1507), de la Orden de San Francisco, tenía fama de taumaturgo. Su fiesta religiosa es el 2 de abril. Se escogió su nombre porque corresponde también al nombre del fundador del Colegio de Boyacá, el General Francisco de Paula Santander. Desde entonces se hacía la fiesta anual al santo patrono, a expensas del Colegio. El Claustro también ha tenido su devoción a San Pedro Claver por la tradición de que estuvo en el antiguo Convento de los Jesuitas, hoy la sede central. En 1614,en su año de probación, antes de su acción misionera con los negros esclavos en Cartagena de Indias.

• El primer capellán que fue nombrado en el Colegio de Boyacá fue el Padre franciscano Fray Rafael Serrano. El último Capellán nombrado en el siglo XX, fue el Padre Nepomuceno León Leal, actualmente Canónigo de la Catedral de Tunja.

• Su primer edificio de actividades académicas y administrativas. El gobierno nacional asignó oficialmente el Convento de los Agustinos de Tunja, para el funcionamiento de las actividades académicas y administrativas del Colegio de Boyacá. Así dice el artículo 2° del Decreto 055 del 17 de mayo de 1822: “El convento de los Agustinos Calzados será la Casa de Educación, trasladándose los religiosos que hubiere, al Convento suprimido del Topo”. En dicho lugar se ubicó el cercado de Quimuinza, sede del Cacicato de los Zaques; allí llegó por primera vez el descubridor de Tunja, el Licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada con su hueste hispánica. Inicialmente la Comunidad de los Dominicos fundó su primer Convento y templo en el año 1551; su primer prior fue Fray Francisco López Camacho acompañado por siete Padres Dominicos, quienes recorrieron los pueblos de la Provincia de Tunja, evangelizando a los indígenas y estableciendo las primeras doctrinas. En el año 1559 los Dominicos se trasladaron a las casas donadas por el conquistador Arias Maldonado, en donde hoy se encuentra dicho Convento, el Templo de Santo Domingo, la Universidad de Santo Tomás y la Policía Nacional.

• Los Agustinos en el histórico claustro. La Comunidad de los Agustinos inició la construcción del convento en el año 1578, siendo Prior Fray Luis de Quesada. Para la construcción total se adquirieron los solares contiguos que pertenecían al conquistador Don Alonso Maldonado. La obra fue terminada en el año 1659, en un área de 132 metros de ancho por 118 de profundidad. Los Agustinos estuvieron allí hasta 1821 cuando la Ley de Educación ordenó cerrar los conventos con menos de ocho religiosos, entre ellos, el de Tunja, cuyas instalaciones pasaron a propiedad del Colegio de Boyacá en el año 1822.

• La adaptación del Convento para el Colegio de Boyacá. Los arreglos fueron dirigidos por el Intendente, General Pedro Fortoul y por Don Luis Caicedo. Se adaptaron habitaciones para 100 colegiales; piezas grandes y espaciosas para el Rector, Vicerrector, Profesores y el Capellán. Una sala de 150 varas cuadradas para las funciones literarias privadas; otra para Biblioteca; otra para la secretaría y las salas especiales para la Escuela Lancasteriana. El comedor o refectorio, la capilla interior y los salones de clase para las aulas de gramática y filosofía eran muy espaciosos.

• El primer régimen académico. En el Decreto de creación se estableció que el régimen interior del Colegio de Boyacá sería el mismo del Colegio Seminario de San Bartolomé de Bogotá, “hasta tanto que un plan general lo varíe”. Se suprimieron las escuelas públicas de primeras letras que tenían en Tunja los conventos de Santo Domingo, San Francisco y San Agustín. Asimismo, las cátedras de latinidad y otras de carácter público que tuvieran dichos conventos. Se suspendió todo pago que para algunas de ellas hacía la tesorería nacional.

• Desarrollo de las materias de estudio. Se enseñó la Gramática castellana y latina, durante tres horas en la mañana de 9 a 12 a.m.; y por la tarde una hora de 3 a 4 p.m. El catedrático de Filosofía enseñó el primer año Dialéctica por Condillac y Heinnecio; Aritmética, Álgebra y Geometría por Besout y Bariban; Teología natural, Derechos del Hombre. En el tercer año, Física experimental por Brison, Berout, Wolfio; Matemáticas; Moral por Holvach y Elocuencia por Quintiliano. El catedrático de Derecho Público dio su enseñanza desde las nueve hasta las doce y media p.m.; y en otras horas daba una idea de la Historia del Derecho, Constitución y Leyes de la República. El de Medicina enseñaba tres horas por la mañana, y por la tarde, los alumnos practicaban Anatomía en el anfiteatro. También el catedrático de Medicina distribuyó la enseñanza así: en el primero y segundo año se daba Anatomía y Botánica; en el tercer año la parte clínica y visitas a hospitales.

• Los primeros certámenes públicos. Se hicieron el 9 de febrero de 1823. Los estudiantes de gramática tradujeron la vida de Milciades en el libro de Cornelio Neponte. Los alumnos de Filosofía defendieron las primeras páginas de Murray en Inglaterra; las novelas de Federico Arreaga; lo mismo, las proposiciones de Gramática. Los niños de la Escuela Lancasteriana defendieron las materias de lectura, escritura y aritmética. Al finalizar se repartieron premios a los mejores estudiantes.

• Los primeros libros de la Biblioteca En un inventario de los libros de la Biblioteca, que se hizo en el año 1837, se conocieron las principales obras que se utilizaban en las clases: Los 22 volúmenes de las obras de Jeremías Bentham; los 182 volúmenes de la Enciclopedia metódica universal ; las obras de Tomás Hobbes y Benjamín Constant; las “Vidas paralelas” de Plutarco; los Viajes de Humboldt y Bonpland; la Geografía universal de Pikerton; las obras de Horacio de Condillac de Cicerón; los Cursos públicos de Juan Bautista Say; el “Derecho de Gentes” de Wattel; “Derecho Canónico” de Cavalorio; “Diccionario francés” de Núñez Taboada; la “Gramática francesa” de Chantreau; el Código civil de España; el Diccionario completo de Medicina; la Historia Universal de Anquetil; “Elementos de Derecho Público” de Olmedo; la “Política sagrada” por Bossuet; la “Filosofía de la elocuencia” por Capmani y otros.

• Las Rentas del Colegio de Boyacá. Las primeras Rentas fueron las siguientes: Las capellanías fundadas en Tunja por determinadas familias, “en que se ignoren quiénes son los llamados a su goce”; los sobrantes de los propios del cabildo; donaciones o suscripciones voluntarias de los vecinos pudientes e interesados en la educación de sus hijos. De los fondos asignados por los gobernadores y cabildos; de los fondos públicos, cuando lo permitían las necesidades preferentes de la guerra y del crédito nacional. El sobrante de rentas de los conventos suprimidos en la provincia de Tunja, deducidas las cuotas que de ellas se hubieren señalado para las escuelas de primeras letras de algunos lugares. Las cantidades que la tesorería tenía que pagar para las cátedras o escuelas establecidas en los conventos. Y por último, la suma de 80 pesos anuales que debía pagar cada joven por el año escolar que asistía dentro del Colegio. El primer Síndico del Colegio de Boyacá, (que actualmente corresponde a la Vicerrectoría Administrativa), fue nombrado el Padre franciscano Fray Tomás Matallana, quien organizó con eficacia y mucha gestión las finanzas de la institución. Otro Síndico Tesorero notable fue el Dr. Judas Tadeo Landínez, uno de los grandes financistas de la Nueva Granada, quien también fue Ministro de Hacienda, del Interior y de Relaciones Exteriores del Presidente Márquez.

• Los Bienes del Colegio de Boyacá. Los edificios, los bienes muebles y riquezas de los conventos suprimidos en la Provincia de Tunja, y en especial de los Franciscanos de Monguí, de los Agustinos Calzados de Villa de Leiva, de los Agustinos Descalzos del Desierto de la Candelaria y el Convento del Santo Ecce Homo, fueron destinados al Colegio de Boyacá. Las joyas, los vasos sagrados y otras riquezas de los conventos suprimidos se destinaron para el sostenimiento de la institución.

• Las joyas de la Virgen de Monguí. Los Padres Franciscanos de Monguí, por intermedio del intendente de Boyacá, el Dr.José Ignacio de Márquez, entregaron las joyas de la Virgen de Monguí al Colegio de Boyacá. En estas joyas se encontraba la corona de la Virgen con 335 esmeraldas y 104 perlas finas. Según la tradición desde el siglo XVIII, las joyas de la Virgen representaban 648 esmeraldas “gotas de aceite”, 17 amatistas, 800 perlas, 744 de rostrillo, 18 rubíes, 145 máporas, 2 jacintos; mil castellanos de oro y unos 500 de plata. El Colegio de Boyacá devolvió las joyas al Convento de Monguí, pero lo real fue que desaparecieron, a pesar del concepto del Rector Fray José Antonio Chaves, quien aseguró que habían sido devueltas a dicho Convento. El Nuncio inculpó al Dr.Márquez, pero esta denuncia nunca se pudo comprobar contra el pulcro y honrado Presidente civilista.

• El Colegio de Boyacá, entidad financiera. En el siglo XIX, el Colegio acrecentó sus finanzas con los arrendamientos de sus inmuebles y con créditos a particulares. Cuando aún no existían Bancos en el país, el Colegio hacía préstamos a particulares, con cuyo crédito obtuvo intereses, que fortalecieron sus finanzas. Los créditos se hacían con garantía hipotecaria. Se recuerda que el Rector Judas Tadeo Landínez vendió la hacienda Boncita, los molinos de Fusca y 14 casas de propiedad del Colegio, por un valor de $18.217 pesos, que sirvieron como capital financiero para ser prestado a particulares solventes.

• Los primeros sueldos de los empleados. En el año 1823 los sueldos de los empleados eran los siguientes: el Rector ganaba $25,00 pesos mensuales; el Catedrático de Filosofía se ganaba $33,00 pesos y dos reales mensuales; el Catedrático de Gramática se ganaba $25,00 pesos mensuales; el Director de la Escuela, $32,00 pesos y dos reales mensuales. El Capellán ganaba $25,00 pesos mensuales, lo mismo que el Rector y el catedrático de gramática. El mayordomo se ganaba $8,00 pesos mensuales. En el año 1826 el Rector se ganaba $300,00 anuales; el Vicerrector lo mismo que el Rector; el Maestro de primeras letras era el que más ganaba, $500,00 pesos anuales. El catedrático de Filosofía: $400,00 pesos anuales. El catedrático de Jurisprudencia Civil, $300,00 pesos anuales. El catedrático de Gramática, $300,00 pesos anuales. El catedrático de Medicina se ganaba $250,00 pesos anuales. El Pasante Capellán, $100,00 y el Catedrático de Cánones, $00,00. En el año 1829 todos ganaban el mismo salario de $300,00 anuales, desde el Rector, el Vicerrector, los catedráticos y el Maestro de Escuela. El sueldo más bajo de $250,00, era el del Capellán.

• ¿Cómo era Tunja cuando se fundó el Colegio de Boyacá? Era una ciudad patriota, de alta cultura en los conventos de las comunidades religiosas de los Dominicos, Franciscanos, Agustinos, Carmelitas y los Hermanos de San Juan de Dios que dirigían el Hospital de Tunja; los conventos de las Clarisas y de las Concepcionistas.. Una ciudad con bellas mansiones coloniales, numerosos templos, calles empedradas y de rasgos fundamentalmente religiosos. Tunja en la Independencia fue el “bastión patriota”, capital de las Provincias Unidas de la Nueva Granada en la Primera República Granadina, y la meca del Federalismo. Una ciudad que sufrió el flagelo del Régimen del Terror, pues sus grandes hombres como los gobernadores José Cayetano Vásquez y Juan Nepomuceno Niño fueron fusilados en el célebre “Paredón de los Mártires” el 29 de noviembre de 1816. Tunja dio el apoyo al Libertador Simón Bolívar en la Campaña Admirable y colaboró decisivamente con el Ejército patriota en la Campaña Libertadora de 1819. En su jurisdicción se realizó la Batalla de Boyacá, la primera que inició los triunfos americanos, contra la dominación colonial. El Libertador la llamó “Cuna y Taller de la Libertad”. En 1822 cuando se fundó el Colegio de Boyacá, era Intendente del Departamento el General Pedro Fortoul. Las principales familias tenían sus haciendas en diversos lugares campestres de los pueblos vecinos. Eran famosas las haciendas de Sotaquirá, Toca, Chivatá, Tuta, Icabuco y otras. La vida cotidiana era monótona, alterada con alguna frecuencia por las fiestas religiosas, procesiones, desfiles y actos conmemorativos en honor a los Libertadores. La independencia transmitió las influencias inglesa y francesa en las costumbres, especialmente en la alegría de los saraos y fiestas campestres. Los nuevos aires musicales eran: el vals, la contradanza, el shiotis, la zarabanda y otros. Tunja se destacaba a nivel nacional como una ciudad de “alta cultura”.

• La nueva filosofía republicana de la Educación. Los Libertadores plantearon la urgencia de tener una educación formal para las mayorías y la necesidad de llegar a la meta de una educación universal, oficial, libre y obligatoria. La formación de ciudadanos libres en un estado democrático y necesitado de unidad nacional. Las nuevas generaciones republicanas se debían formar con valores de identidad nacional. La educación se consideraba como una fuente necesaria para fomentar la unidad nacional, la cohesión natural de los hombres que tienen un pasado común, y la formación de ciudadanos conocedores de sus derechos y obligaciones. Se consideraba necesaria la popularización de la educación para organizar democráticamente los nuevos Estados Nacionales que aparecían ante el mundo, con un futuro de gran prosperidad.

• Los Colegios Santanderinos. Con la nueva filosofía republicana se crearon los llamados Colegios Santanderinos, como instituciones de carácter oficial, republicana, con grandes facilidades para el estudio de las mayorías, y en especial de las gentes pobres, que antes no tenían acceso a los estudios de educación media y universitaria. Se crearon los siguientes Colegios santanderinos:

Colegio de Boyacá, en Tunja, fundado el 17 de mayo del año 1822.
Colegio de Antioquia, en Medellín, fundado el 9 de octubre del año 1822.
Colegio de San Simón, en Ibagué, fundado el 21 de diciembre del año 1822.
Colegio de Santa Librada, en Cali, fundado el 29 de enero de 1823.
Casa de Educación de Pamplona. Creada el 5 de marzo de 1823.
Casa de Educación de Valencia. Fundada en Valencia (Venezuela), el 15 de abril de 1823
Casa de Educación de Trujillo. Fundada en Trujillo (Ven.) el 3 de junio de 1823.
Casa de Educación de Tocuyo. Creada el 10 de septiembre de 1823.
Colegio del Istmo de Panamá. Creado en Panamá el 6 de octubre de 1823.
Colegio de Ocaña. Creado en Ocaña el 17 de mayo de 1824.
Colegio Académico de Buga. Creado en Buga por Santander.
Colegio de Santa Marta. Creado el 24 de mayo de 1824.
Colegio de San José de Guanentá. Creado en San Gil, el 22 de mayo de 1824.
Casa de Educación de Vélez. Fundada el 7 de julio de 1824. (Colegio Universitario de Vélez).
Colegio de Guayana. Fundado en Santo Tomás de Angostura, el 27 de octubre de 1824.
Colegio de Cumaná. Fundado en la ciudad de Cumaná, el 27 de octubre de 1824.
Colegio de Cartagena de Colombia. Creado en Cartagena el 8 de noviembre de 1824.
Casa de Educación de Guanare. Fundada el 16 de mayo de 1825.
Colegio del Socorro. Fundado en la Villa del Socorro el 15 de enero de 1826
Casa de Estudios de Jesús, María y José. Aprobado por Santander en Chiquinquirá, el 24 de febrero de 1827.
Colegio de Pasto. Creado en la ciudad de Pasto, el 2 de junio de 1827.
Colegio de Imbabura. Fundado por Bolívar en Ibarra (Ecuador), el 16 de febrero de 1828.
Colegio de Mompós. Fundado por Bolívar el 11 de enero de 1830, sobre el antiguo colegio colonial.
Colegio de la Merced. Fundado por el Presidente Márquez el 30 de mayo de 1832, para la educación de las mujeres.. Colegio de Santa Librada de Neiva. Creado por el Presidente Márquez, el 23 de mayo de 1837.
Colegio Académico de Cartago. Fundado por el Presidente Márquez, el 5 de septiembre de 1839.

• La Cátedra de Derecho en el Colegio de Boyacá. Fue la primera institución educativa que estableció la cátedra de Derecho en la vida republicana nacional, pues ella solamente existía en los Reales Colegios Mayores del Rosario y de San Bartolomé, en Santafé de Bogotá. El 21 de mayo de 1825, se fundó la cátedra de Derecho civil, la primera de carácter universitario que se estableció en este colegio santanderino. El primer catedrático de Derecho Civil que nombró el Vicepresidente Santander fue el Doctor José Ignacio de Márquez, mediante el Decreto del 22 de mayo de 1825, antes de la creación de la Universidad de Boyacá.

• La Cátedra de Medicina. Fue la segunda cátedra universitaria que se estableció en el Colegio de Boyacá. Uno de los primeros catedráticos fue el médico Dr.Juan Gualberto Gutiérrez, quien atendió en sus últimos días al Precursor Antonio Nariño y fue el galeno que asistió a los heridos en la Batalla de Boyacá. =======================================================

• Creación de la UNIVERSIDAD DE BOYACÁ. En la reorganización de la Instrucción Pública que se hizo en la Gran Colombia, mediante la Ley del 18 de marzo de 1826, se dispuso el establecimiento de Universidades Centrales en Bogotá, Caracas y Quito; y las universidades seccionales: Universidad de Boyacá, en Tunja, anexa al Colegio de Boyacá; la Universidad del Cauca en Popayán y la Universidad del Magdalena en Cartagena de Indias.

Mediante el Decreto Nacional del 30 de mayo de 1827, firmado por el Vicepresidente Francisco de Paula Santander, se fundó la UNIVERSIDAD DE BOYACÁ, alrededor del Colegio de Boyacá. El Dr. José Ignacio de Márquez fue nombrado primer Rector, pero su dedicación a las actividades políticas y otros motivos personales le impidieron la aceptación en forma definitiva para este honroso cargo, después de haber dado los primeros pasos para la organización universitaria. El Dr. Márquez fue quien solicitó la creación de la Universidad en el Colegio de Boyacá en Tunja. El Rector titular que se nombró fue el doctor Bernardo María de la Mota, con quien se instaló solemnemente la Universidad de Boyacá, el 8 de diciembre de 1827, en el antiguo Convento de San Agustín. El Libertador Simón Bolívar expidió el Decreto del 5 de enero de 1828, mediante el cual se organizó la Universidad de Boyacá, integrada con el Colegio de Boyacá. Se aprobó que el rector y el vicerrector de la Universidad, fueran también del Colegio de Boyacá. El Libertador nombró los primeros catedráticos de la Universidad de Boyacá.

• Las carreras en la Universidad de Boyacá. Las primeras carreras profesionales que se iniciaron en la Universidad de Boyacá fueron: Jurisprudencia, Medicina y Filosofía y Letras. En los años posteriores se crearon las Facultades de Ingeniería, Ciencias Naturales y Artes y Oficios. La última carrera que se creó fue Agronomía, hasta el año 1925, cuando desaparecieron los estudios universitarios en el Colegio de Boyacá.

• La carrera de Jurisprudencia en la Universidad de Boyacá tenía una duración de cinco años. Los cursos de mayor intensidad eran los de Derecho constitucional, Derecho civil patrio, Derecho romano, Derecho canónico y Economía política. El Libertador Simón Bolívar nombró los primeros Profesores; Juan Nepomuceno Riaño, Inocencio Vargas, Bernardo de la Motta y otros. Los primeros alumnos que fueron titulados en Jurisprudencia en la Universidad de Boyacá fueron Mariano Ospina Rodríguez y Juan Nepomuceno Duque. Es digno recordar que los fundadores de los partidos políticos colombianos están relacionados con el Colegio de Boyacá. El Dr. Mariano Ospina Rodríguez, fundador del Partido Conservador colombiano, fue el primer alumno que se graduó en Jurisprudencia en la Universidad de Boyacá en el año 1828. El Dr. Ezequiel Rojas, natural de Miraflores y Profesor de Derecho Civil en el Colegio de Boyacá en 1833, fue el fundador del Partido Liberal Colombiano. Autor de las obras “Filosofía Moral”, “Tres lecciones de Filosofía”, “Derecho de propiedad” y otras. Fue senador de la República, Ministro de Hacienda y diplomático.

• Las polémicas entre benthamistas y anti-benthamistas. En la Facultad de Jurisprudencia se presentaron las polémicas entre los partidarios de las doctrinas de Bentham y sus opositores. Los Benthamistas, como el Dr. Ezequiel Rojas, consideraron que estas doctrinas organizan la legislación en forma útil, sencilla y eficaz, con verdadera lógica para la organización de los nuevos Estados nacionales republicanos. Los antibenthamistas, como el Dr. Ricardo de la Parra, consideraron que el Benthamismo al propiciar el bienestar de las mayorías y el sensualismo estaba contra la moral y el orden en la sociedad. En 1828, Bolívar ante las presiones del clero y de los padres de familia suspendió la enseñanza de Bentham en la Universidad de Boyacá y en las demás Universidades de la Gran Colombia. En el año 1828, el Libertador Simón Bolívar ante las presiones del Clero y de los Padres de Familia, suspendió la enseñanza con las obras de Jeremías Bentham en la Universidad de Boyacá y en las demás Universidades de la Gran Colombia. Sin embargo, en el año 1835, nuevamente el Presidente Santander estableció la cátedra de Legislación de Bentham en las Universidades de la Nueva Granada.

• La primera crisis que tuvo el Colegio de Boyacá. Fue en el año 1830, debido a las dificultades económicas en un país en crisis, precisamente en el año de la desintegración de la Gran Colombia. El General Domingo Caicedo, Vicepresidente de la República, encargado del Poder Ejecutivo, expidió el Decreto del 25 de mayo de 1830, por el cual se encargó el Colegio Académico de Boyacá a los Padres Agustinos Calzados. El Presidente de la República General Rafael Urdaneta, mediante el Decreto del 9 de diciembre de 1830, restableció el Convento de los Agustinos Calzados de Tunja. Se anularon las leyes de 1821 y 1826 que ordenaban la supresión de los Conventos menores. Por ello se entregó el Colegio de Boyacá los Padres Agustinos. Esta comunidad religiosa regentó el Colegio de Boyacá en los años 1830 y 1831.

• Reanudación de las actividades académicas. En el año 1832 se reanudaron las actividades académicas del Colegio de Boyacá, con la Rectoría del Fray Rafael Antonio Solano. El pueblo tunjano expresó su júbilo por la restauración del Colegio de Boyacá. Mediante el Decreto del 22 de octubre del año 1832, la Cámara de la Provincia de Tunja, presidida por el Dr. Ezequiel Rojas, ordenó restablecer y reorganizas el Colegio de Boyacá. En marzo de 1833, el Colegio de Boyacá tenía 42 estudiantes en clase de latinidad, retórica y castellano, presidida por el señor José Antonio Umaña; 20 estudiantes en la cátedra de filosofía, dirigida por Fray Nicolás Matallana; 9 en la de medicina, dirigida por el Dr.Juan Gualberto Gutiérrez, y 9 en Derecho, dirigida por Juan Nepomuceno Vargas. Entre los estudiantes de esa época se destacaron: Lucas Caballero, Santos Gutiérrez, David Torres, Antonio Valderrama, Pioquinto Márquez, José María Malo Blanco, Narciso Torres y otros.

• El Rector Judas Tadeo Landínez. Fue uno de los Rectores brillantes de la primera mitad del siglo XIX. Dirigió el Colegio y la Universidad de Boyacá entre los años 1835 y 1838. Fue Profesor de Economía Política de la misma y su Síndico Tesorero. Posteriormente fue ministro del Interior y de Relaciones Exteriores en el gobierno del Presidente José Ignacio de Márquez. En los años de su Rectoría tenía cerca de 200 alumnos; sus bienes eran considerables y las carreras de Derecho, Medicina y Filosofía y Letras eran las que se impartían en la educación superior. Landínez, quien era natural de Samacá, organizó el Colegio de Boyacá en sus estructuras académicas y administrativas y lo trasladó a la actual sede central que era el antiguo claustro de los Jesuitas. Fue un gran financista de la Nueva Granada, que inclusive le prestó recursos financieros al gobierno de Márquez para sus gastos estatales. Sin embargo, fue muy célebre “la quiebra económica de Landínez”, después de la Guerra de los Supremos en los años 1840 y 1841..

• Traslado del Colegio de Boyacá a la actual sede central. En el año 1835, el Gobierno nacional decidió trasladar el Colegio de Boyacá y la Universidad de Boyacá a la casa antigua del Convento de los Jesuitas, en donde actualmente es la sede central del COLBOY. En este edificio se ubicaba el Hospital de Caridad de Tunja dirigido por los padres Hospitalarios de San Juan de Dios, quienes lo habían ocupado desde el año 1777.

• El Convento de los Jesuitas, hoy la sede central del COLBOY. Los Jesuitas llegaron a Tunja en el siglo XVII y tuvieron su influencia hasta el año 1767 cuando fueron expulsados mediante la Pragmática Sanción del Rey de España Carlos III. Los jesuitas comenzaron sus actividades en Tunja en el año 1613, cuando se inició el Noviciado, en el cual estuvo San Pedro Claver (1580-1654) en su año de probación en 1614. Los Jesuitas construyeron el Convento y el Templo de San Ignacio en la primera mitad del siglo XVII. Su arquitecto inicial fue el Hermano Pedro Pérez. El primer Rector fue el jesuita Gonzalo Núñez; el último Rector fue el padre Domingo Irisarri, en el año 1767 cuando los jesuitas fueron expulsados. El convento estuvo abandonado durante 10 años entre 1767 y 1777, cuando fue trasladado el Hospital de Caridad de Tunja, dirigido por los Padres de San Juan de Dios. Allí estuvo el Hospital hasta el año 1835 cuando la casa del convento pasó a ser propiedad del Colegio de Boyacá, en donde se trasladaron los estudios del Colegio y la Universidad. La institución le hizo un homenaje a San Pedro Claver, el patrono de las Misiones y el defensor de los derechos humanos, en el año 1954, con motivo de la conmemoración de los 300 años de su muerte.

• El Tesoro de los Jesuitas. En un lugar del edificio central del Colegio de Boyacá, que aún no se ha encontrado, los Jesuitas escondieron su Tesoro de joyas sagradas, custodias, cálices, vasos sagrados de valor incalculable, cuando fueron expulsados de Tunja el 1° de agosto del año 1767. Los tunjanos de finales del siglo XVIII buscaron con ahínco el tesoro, cuando el edificio central estuvo abandonado durante los 10 años que siguieron a la expulsión. Se escuchan ruidos estruendosos en algunos salones del Colegio en horas avanzadas de la noche, que parece que se desploman muchos pupitres y sillas. Asimismo, golpes en las puertas, objetos que se caen, cuadros que se mueven o cambian de posición, etc. Todo ello con mucho pavor para los que han escuchado estos ruidos extraños.

• La segunda crisis del medio siglo. A partir de la Reforma educativa de 1842, con las ideas tradicionalistas en defensa del orden y la Iglesia Católica, se fueron cambiando las ideas educativas la educación pública y oficial. Los colegios financiados por la Nación pasaron a la dirección de los departamentos; y únicamente fueron aprobados tres distritos universitarios con tres Universidades oficiales: Bogotá, Cartagena y Popayán. Tunja fue asignada al Distrito universitario de Bogotá. Se aprobaron las carreras de Literatura y filosofía; Ciencias físicas y matemáticas, medicina, jurisprudencia y Ciencias Eclesiásticas. El Colegio de Boyacá logró mantener su estructura académica y financiera con sus propios recursos y los oficiales, pero tuvo que suspender las cátedras de medicina y teología. Continuó con las cátedras de jurisprudencia, ciencias físicas y matemáticas, filosofía y literatura y la escuela de primeras letras. En los años 1848 y 1849 se inició el proceso de privatización de la enseñanza, contra las ideas santanderinas de la educación pública.

• Supresión de las Universidades y la Libertad de enseñanza. La Ley del 15 de mayo de 1859 suprimió las Universidades oficiales y declaró la libertad de enseñanza en todos los ramos de las ciencias, las letras y las artes. Se dispuso que los grados o títulos académicos no fueran necesarios para ejercer profesiones científicas. Las personas podían tener títulos profesionales, presentando exámenes en los Colegios nacionales, provinciales o particulares. Se eliminaron los derechos de grado. Se estableció que la enseñanza no era privativa solamente de los colegios y universidades sino que, cualquier persona que se considerase capaz de impartirla, tenía derecho a hacerlo. Ello repercutió en la disminución de los alumnos en el Colegio de Boyacá, uniéndose a ello el problema de las Guerras Civiles, en las cuales la institución estuvo cerrada, especialmente en las Guerras de 1840-42, la Guerra de 1851, la Guerra de 1854 y la de 1860-1862. Numerosos profesores y estudiantes se incorporaron a los bandos políticos para enfrentarse en las guerras.

• Los Rectores del Colegio de Boyacá en la primera mitad del siglo XIX desde su fundación en 1822. En la primera mitad del siglo XIX, destacamos los siguientes Rectores del Colegio de Boyacá: Fray José Antonio Cháves (1822-1823). Pbro. Miguel Jerónimo Montañés (1825). Fray Antonio Cháves (1826-1827). Dr. José Ignacio de Márquez (1827). Pbro. Bernardo María Motta (1828-1829). Pbro. Juan Nepomuceno Riaño (1829). Padres Agustinos Calzados (1830-1831). Pbro. Rafael Antonio Solano (1832). Pbro. Juan Nepomuceno Riaño (1833 a 1835). Don José Antonio Umaña (1834). Dr. Judas Tadeo Landínez (1835 a 1838). Dr. Pedro Cortés Holguín (1838 a 1841). Pbro. Francisco María Zabala (1841-1843). Don Rafael Calderón Valdés (1843 y 1847). Don Juan Nepomuceno Rojas (1844 y 1853). Dr. Pedro Cortés Holguín (1845 a 1847). Don José Narciso Gómez Valdés (1848), Don Miguel Estanislao La Rotta (1848-1849). Don Fruto Vêlez (1849). Don Ignacio Franco Pinzón (1850). Don Camilo Rivadeneira (1850).

• El Romanticismo en el Colegio de Boyacá. Después de la Revolución de Independencia, el Romanticismo se difundió en el mundo post-revolucionario. Sus ideas fueron afirmar la personalidad nacional y el orgullo patriótico, destacar los actos heroicos de los próceres que derramaron su sangre por la patria, supravalorar la raza americana y la naturaleza y relievar la belleza de sus paisajes. El Rector del Colegio de Boyacá de los años 1858 y 1859, el poeta José Joaquín Ortiz (1814-1892) se destacó por su romanticismo patriótico y la belleza romántica de su poesía y prosa, destacando su célebre poesía “La Bandera colombiana” y su libro “El Lector colombiano”. Otro poeta romántico del Colegio de Boyacá fue su Rector del año 1880, el poeta Enrique Álvarez Bonilla (1848-1913), autor de las obras “Glorias de la Patria”, “Horas de recogimiento”, “Santa Fe Redimida” y otras,

• El Radicalismo en el Colegio de Boyacá. En la segunda mitad del siglo XIX el claustro santanderino estuvo relacionado muy directamente con el movimiento político y cultural del Radicalismo, a través de sus rectores, los presidentes de la República Santos Acosta y Sergio Camargo; y de su exalumno, el Presidente de los Estados Unidos de Colombia, el General Santos Gutiérrez. El Radicalismo es la máxima proyección del Liberalismo, con sus ideas de cambio radical de la sociedad tradicional, hacia una sociedad moderna, defensora de las libertades de pensamiento, imprenta, culto religioso, libertad de expresión y libertad de cátedra. Los tres Presidentes se caracterizaron por sus convicciones de cambio radical antropocéntrico en su búsqueda por la modernización de Colombia, contra la tradición teocéntrica con raíces medievales. Asimismo, por su espíritu conciliador en sus gobiernos, característica de todos los gobernantes de Colombia nacidos en Boyacá. La política colombiana en la segunda mitad del siglo XIX estuvo dirigida desde Boyacá por los Presidentes Radicales, entre ellos los relacionados directamente con el Colegio de Boyacá.

• Consolidación del Colegio de Boyacá y restauración de los estudios universitarios. En la Década de los Setenta del siglo XIX se fortaleció el Colegio y se restauraron sus estudios universitarios. El Presidente boyacense de los Estados Unidos de Colombia, el General Santos Acosta, exalumno y Rector del Colegio de Boyacá creó la Universidad Nacional de Colombia. Nombró como primer Rector a su Profesor en el Colegio de Boyacá, el Dr.Ezequiel Rojas, quien al no aceptar, fue designado el Dr. Manuel Ancízar. Este hecho repercutió en la consolidación de la educación oficial pública y obligatoria. Se fundaron las Escuelas Normales para la formación del magisterio y se fortalecieron los Colegios oficiales. En 1873 se restauraron los estudios universitarios en el Colegio de Boyacá. En 1874 se reinició la Universidad de Boyacá con las Escuelas de Jurisprudencia y Literatura y Filosofía. En ese mismo año se restablecieron seis Escuelas: Medicina, Ingeniería, Ciencias Naturales, Literatura y Filosofía, Jurisprudencia y Artes y Oficios. En 1876 solamente funcionaros dos: Jurisprudencia y Literatura y Filosofía con 90 alumnos matriculados. Sin embargo, en la Guerra del 76-78 los alumnos abandonaron las aulas. Superada la crisis, el Colegio y la Universidad de Boyacá reabrieron sus actividades docentes, aunque la crisis económica y política del país repercutió en la institución. Uno de sus alumnos fue el Dr.Clímaco Calderón Reyes, quien en 1882 fue Presidente Encargado de la República.

• El Colegio de Boyacá y el problema de las guerras civiles. En las Guerras civiles de Colombia, el Colegio de Boyacá tuvo numerosos problemas educativos, políticos, religiosos y socio-económicos. En las guerras civiles de la época radical, el Colegio de Boyacá estuvo cerrado durante varios años. En la Guerra civil de 1851, se desorganizó su funcionamiento académico. En la Guerra civil de 1854 contra el General José María Melo, el edificio del Colegio, en la sede central fue ocupado por las tropas combatientes y las labores académicas fueron interrumpidas durante un año. El Rector José Santos Acosta salió de la Rectoría para ponerse al frente de la guerrilla liberal en Lengupá y el Valle de Tenza. El Exrector José Narciso Gómez Valdés murió combatiendo en la Batalla de Zipaquirá. En las batallas se enfrentaban conservadores y liberales, y en ellas se presentaron enfrentamientos entre rectores, profesores y estudiantes del Colegio de Boyacá y de otras instituciones. En la Guerra civil de 1860-1861, el Colegio de Boyacá estuvo cerrado cinco año y se volvió a abrir en el año 1865.

• En la Batalla del jueves santo de 1861 en Tunja, en la Guerra del Radicalismo contra el Gobierno conservador, murieron 450 tunjanos en la contienda, quienes fueron incinerados en la Fuente Grande. En el edificio central se enfrentaron conservadores y liberales, en uno de los más fuertes combates de la contienda política. El General Santos Gutiérrez, a quien llamaban “el tuso Gutiérrez”, quien dirigió el ejército liberal, había hecho sus estudios secundarios en el Colegio de Boyacá y los universitarios en Derecho en la Universidad Central en Bogotá. En las Guerras civiles de 1895 y en la Guerra de los Mil Días entre los años 1899 y 1902, el Colegio de Boyacá permaneció cerrado. Los profesores, alumnos y padres de familia salieron del Colegio para enfrentarse en la guerra entre liberales y conservadores. El edificio del Colegio fue ocupado militarmente como cuartel. Las tropas hicieron trincheras con los libros de la biblioteca y con los instrumentos de laboratorios traídos desde Europa. La estructura financiera del plantel se derrumbó. Fueron los días aciagos en el acontecer histórico del Colegio de Boyacá. La mayor parte de la Biblioteca antigua del Colegio de Boyacá se perdió en la Guerra de los Mil Días.

• El Instituto Agrícola de Boyacá. En la década de los Ochenta del siglo XIX, el Colegio aceptó las tendencias de la época para fortalecer la agricultura en Colombia. Se generalizó la idea del Presidente José Eusebio Otálora para reemplazar las carreras humanísticas tradicionales por los nuevos estudios basados en la industria y la agricultura. La institución se convirtió en el Instituto Agrícola de Boyacá, el cual inició sus actividades en 1880. Se crearon dos Escuelas: Agricultura y la Escuela de Literatura y Filosofía. El objetivo era preparar profesores especializados en ciencias agrícolas. Se adquirieron los gabinetes de física, química y elementos para la agricultura, veterinaria, mineralogía, artes industriales y otros; asimismo, se adquirió una gran biblioteca. Su rector fue el escritor Dr.Enrique Álvarez Bonilla. Entre los alumnos de este Instituto destacamos al joven intelectual Carlos Arturo Torres, que posteriormente tuvo gran trascendencia en las ideas colombianas. Otro Rector de importancia fue el Dr. Diego Mendoza Pérez.

• La Regeneración y el Colegio de Boyacá. El Movimiento político de la Regeneración que culminó sus luchas con la aprobación de la Constitución política de 1886, dio importancia a la centralización política y la descentralización administrativa y al Concordato con la Iglesia Católica, con una política educativa de carácter tradicional y teocéntrica, diferente a la liberal del Radicalismo.

En el año 1886 se suprimió el Instituto Agrícola y se restableció el Colegio de Boyacá. Se crearon dos secciones: un Liceo para la formación de alumnos menores de 15 años; y un Colegio Mayor semejante a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional. En el Liceo se dictaron los cursos de Religión, Castellano, Ortografía, Latín, Francés, Inglés, Aritmética analítica, Aritmética comercial, Geografía Universal, Geografía de Colombia, Historia Patria, Historia Sagrada, Contabilidad, Caligrafía, Dibujo, Principios de Agricultura y Lectura ideológica en prosa verso. En el Colegio Mayor se impartieron los cursos de Física experimental, Álgebra, Geometría, castellano, Retórica y Literatura Castellana, Inglés, Francés, Griego, Latín y Alemán, Literatura antigua para conocer los clásicos griegos y latinos. Cosmografía, Pedagogía, Filosofía y Gimnasia.

• La tercera crisis del Colegio de Boyacá a finales del siglo XIX. Las guerras civiles de 1885, 1895 y de los Mil Días repercutieron en el desenvolvimiento de la vida académica de la institución. Los estudiantes y profesores abandonaron las aulas para vincularse en los enfrentamientos guerreros con los partidos políticos. El estancamiento y retroceso de la economía nacional y departamental repercutió en el retraso de los sectores agropecuario, comercial, industrial y artesanal. La sociedad estaba enfrentada en lucha armada, lo cual llevó también a la crisis de la educación. Mediante la Ley 23 de 1896 se creó el Colegio Ricaurte, cuyo nombre reemplazó al antiguo Colegio de Boyacá. El objetivo fue consolidar los colegios oficiales con los nombres de los próceres: Colegio Zea en Medellín, Colegio Caldas en Popayán, Colegio Fernández Madrid en Cartagena y Colegio Ricaurte en Tunja. Se creó la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, con autorización para expedir el grado de abogado. Posteriormente, mediante la Ley 39 de 1903 se retomó el nombre de Colegio de Boyacá, el cual reemplazó al Colegio Ricaurte.

• Los nombres del claustro santanderino. La primera institución educativa de carácter público y oficial que fundó el Vicepresidente Santander se llamó Colegio de Boyacá, el 17 de mayo de 1822. Este nombre inicial se cambió en 1825, por el de Colegio Académico Francisco de Paula, hasta el año 1827, cuando se llamó Universidad de Boyacá. Este nombre universitario lo tuvo hasta el año 1832, cuando recibió el nombre de Colegio Académico de Boyacá, hasta 1850, cuando de nuevo recibió el nombre de Universidad de Boyacá. Desde 1865 hasta 1872, recibió el nombre de Colegio de Boyacá. Entre los años 1873 hasta 1878 recibió de nuevo el nombre de Universidad de Boyacá. Entre los años 1879 hasta 1885, recibió el nombre de Instituto Agrícola de Boyacá. Entre los años 1886 hasta 1895, recibió de nuevo el nombre de Colegio de Boyacá. Entre los años 1896 hasta 1898, recibió el nombre de Colegio Ricaurte. En la Guerra de Los Mil Días no funcionó el Colegio. Desde 1903 hasta el presente, con el glorioso nombre de Colegio de Boyacá.

• Los Rectores del Colegio de Boyacá en la segunda mitad del siglo XIX. Don Francisco de Paula Cuéllar (1851-1852). General Santos Acosta (1853) . Dr. Mateo Rodríguez Roche (1854-1855). Don Carlos González Serrano (1855). Canónigo Antonio María Amézquita (1856 a 1857). Don José Joaquín Ortiz (1858-1859). Don Juan Francisco Ortiz (1858-1859). Canónigo Antonio María Amézquita (1869). Don Pedro Julio Dousdebés (1860). Don José Avelino Rodríguez (1865) . General Sergio Camargo (1866). Dr. Juan de Dios Tavera Barriga (1867-1868). Dr. José del Carmen Rodríguez (1869-1870) . Dr. Jesús Casas Rojas (1870-1871). Dr. José Joaquín Valdés (1873 a 1877). Don José Asunción Vargas (1878). Don Ricardo Monroy (1879). Don Basilio Vicente Angueira (1879). Don Antonio María Vargas (1879) . Don Enrique Álvarez Bonilla (1880). Don Rafael Pinto Valderrama (1882). Don Teófilo Forero (1882 y 1884). Dr. Diego Mendoza Pérez (1882 a 1884). Dr. y General Antonio Valderrama (1886). Don Ramón Sierra (1886). Canónigo Aquilino Niño (1887 y 1888). Don Francisco Mendoza Pérez (1889). Dr. Luis Antonio Mesa (1889 a 1890). Dr. Ignacio R. Piñeros (1891-1892). Don Máximo Bernal (1892 a 1893). Dr. Ignacio R. Piñeros (1894-1895). Dr. Honorio Ángel (1896 a 1899).

• El Colegio de Boyacá en la primera mitad del siglo XX. Se convirtió, como desde su fundación, en el “Alma mater” de la cultura boyacense. En marzo de 1905, el Gobierno de Boyacá restableció la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas en el Colegio de Boyacá. En el año 1906 no se pudo abrir esta Facultad porque apenas se matricularon cinco alumnos. La institución continuó con sus secciones de primaria y secundaria, con los problemas económicos que fueron generales en el país, después de la crisis nacional de las guerras civiles.

• La reestructuración de 1912. Mediante la ordenanza N° 24 de 1912 se hizo una reestructuración académica y administrativa del Colegio de Boyacá. Se conformó una Consiliatura integrada por el Gobernador, el Rector y dos consiliarios con sus respectivos suplentes, nombrados por la Asamblea para un período de cinco años. Dicha Consiliatura debía presentar una terna al Gobernador para la elección del Rector del Colegio. Su duración en el cargo era de dos años, con posibilidad de ser reelegido indefinidamente.

• La creación de las Facultades de Agronomía e Ingeniería en el Colegio de Boyacá. Con motivo de preparar la conmemoración del primer Centenario de la Batalla de Boyacá, se aprobó la Ley 8 de 1913, por la cual se ordenó la creación de una Escuela de Agricultura y Veterinaria en las inmediaciones del Puente de Boyacá. Esta Escuela se organizó efectivamente en el Colegio de Boyacá con el nombre de Facultad de Agronomía. Su primer director fue el Ingeniero Agrónomo Guillermo J. Mejía. Esta Facultad se extinguió en el año 1925 por falta de recursos financieros para su sostenimiento. También se creó en la institución en 1913 la Facultad de Ingeniería, la cual tuvo una duración hasta el año 1920, cuando se extinguió por falta de recursos para su mantenimiento. Estas dos Facultades fueron las últimas que se crearon, gracias al interés del Gobernador de Boyacá, el Dr. Domingo Antonio Combariza, quien en esos años también ocupó la Rectoría del Colegio de Boyacá.

• Los retratos de los fundadores. En la celebración del primer centenario de la fundación del Colegio de Boyacá, la Asamblea de Boyacá, mediante la Ordenanza N° 22 del 21 de abril de 1922, ordenó elaborar los retratos del Libertador Simón Bolívar, del General Francisco de Paula Santander y de Fray José Antonio Cháves, primer Rector, los cuales deberían ser colocados en el salón rectoral del Colegio de Boyacá. Estos óleos fueron pintados por el artista bogotano Ricardo Acevedo Bernal (1867-1930), considerado el mejor retratista colombiano en la primera mitad del siglo XX. Las obras artísticas fueron instaladas en la Rectoría, en donde actualmente se encuentran.

• La Sección Femenina y el Palacio Episcopal. El edificio en donde actualmente se encuentra la Sección del Convenio ICBA-COLBOY y la Sección Nocturna del Colegio de Boyacá, corresponde a lo que antiguamente era una mansión colonial del siglo XVII, remodelada posteriormente con tipo arquitectónico republicano. Esta casa se convirtió en el Palacio episcopal de la Diócesis de Tunja, a partir del año 1882 hasta 1939. Se recuerda la acción pastoral de los Obispos Monseñor Severo García, Monseñor José Benigno Perilla, Monseñor Eduardo Maldonado Calvo y Monseñor Crisanto Luque. En el año 1939 con motivo del cuatricentenario de la fundación hispánica de Tunja, se construyó el nuevo edificio del Palacio Episcopal, hoy Palacio Arzobispal, en las instalaciones que correspondían antiguamente a la Comunidad de las Concepcionistas.

En el antiguo Palacio Arzobispal se estableció posteriormente la Sección Femenina del Colegio de Boyacá, creada por el Rector Dr. Jorge Cárdenas García mediante la Resolución N° 10 del 22 de marzo del año 1944, la cual fue inaugurada el 17 de mayo del mismo año. En esos años cuando era prohibida la coeducación de sexos o educación mixta en los establecimientos de educación, se consideró importante ofrecer educación a la mujer tunjana y boyacense en general en el Colegio de Boyacá. Su primera Directora fue la educadora Beatriz Segura de Sánchez. Le sucedieron en la Dirección las educadoras Matilde Garavito de Latorre, Emma Rosas de Ospina y Alicia Guevara de Supelano, quien dirigió la Sección desde 1962 hasta 1987. Desde 1988, el Rector Lic. Hildebrado Suescún Dávila convirtió la Sección Femenina en la Sección Integrada, con coeducación; su primera coordinadora fue la Licenciada María Elisa Flórez Espinosa.

• Creación de las Secciones en el Colegio de Boyacá.


La Sección Central funciona en el edificio del antiguo Convento de los Jesuitas desde el año 1835. Allí se estableció también la Universidad de Boyacá hasta la década de los Veinte en el siglo XX. En el año 2003 tiene 38 docentes y 759 estudiantes distribuidos en 20 grupos de los grados 10° y 11° de Educación Media. Esta Sección la dirige la Coordinadora, Especialista María Elisa Flórez Espinosa.

La Sección Integrada funciona en la casa donde inició sus actividades pastorales la Diócesis de Tunja. Fue creada como Sección Femenina del Colegio de Boyacá, mediante la Resolución N° 10 del 22 de marzo de 1944, en la Rectoría del Dr.Jorge Cárdenas García. Desde 1988 en la Administración del Rector Hildebrando Suescún Dávila se organizó la Sección Integrada con educación mixta o coeducación. En el año 2003 tiene 19 educadores y 508 estudiantes distribuidos en 13 grupos de los grados octavo y noveno de Educación Básica. Esta Sección está dirigida por la Coordinadora, Especialista Elsa Omaira Niño González.

La Sección del Convenio COLBOY-ICBA inició sus labores en el año 1989 en la Rectoría del Licenciado Hildebrando Suescún Dávila y el Director del ICBA, Don Gustavo Mateus Cortés, con el fin de dar formación artístico- musical e integral a los estudiantes. En el año 2003 tiene 10 educadores y 246 estudiantes distribuidos en siete grupos del grado tercero al noveno de Educación Básica. Su Coordinador es el Especialista Pedro Otálora Velandia.

La Sección “Rafael Londoño Barajas” se inició en el año 1978 cuando se terminaron de construir las instalaciones, con el apoyo del Ministerio de Educación Nacional y el ICCE., en la Administración del Rector Hildebrando Suescún Dávila. Su nombre se asignó como un homenaje al educador Rafael Londoño Barajas, quien fue Vicerrector y Rector del claustro santanderino, con gran ejemplo educativo y responsabilidad. En el año 2003 tiene 39 educadores y 868 estudiantes en 23 grupos de los grados sexto, séptimo y octavo de Educación Básica. Esta Sección la dirige el Coordinador, el Especialista José Miguel Arcos López.

La Sección Primaria “San Agustín”. Se ubica en el lugar en donde inició sus labores el Colegio de Boyacá en el año 1822. Bajo la Rectoría del educador Luis Felipe Salinas, se hizo la construcción de siete aulas y amplios espacios para la recreación y el deporte, en el espacio aledaño al Claustro de San Agustín. Esta construcción se culminó en el año 1969. En el año 2003 tiene 48 educadores (22 en la mañana y 26 en la tarde), 1.529 estudiantes de los grados de primero a quinto de Educación Básica, distribuidos en 43 grupos. La jornada de la mañana está dirigida por la Coordinadora, Especialista María Cecilia Latorre Herrera; y en la tarde, la Coordinadora, especialista María Eva Figueroa de Parra.

La Sección Pre-escolar “La Cabaña”. Inició sus actividades escolares en agosto de 1982 en la Administración del Licenciado Hildebrando Suescún Dávila. Allí funciona el Jardín para niños de cuatro años y transición, para los de cinco. En el año 2003 tiene 17 educadores y 529 estudiantes, distribuidos en 16 grupos, dirigidos por la Coordinadora, Especialista Ángela Corredor de Caycedo.

La Sección Nocturna del Colegio de Boyacá. Fue creada como jornada adicional en el año 1975 en la administración rectoral del Lic. Hildebrando Suescún Dávila. Hasta el año 1978 se fueron aprobando y autorizando los cursos de Bachillerato. En el año 1978 hizo la graduación de la primera promoción de Bachilleres. En el año 2003, esta Sección tiene 19 profesores y 288 estudiantes distribuidos en 9 grupos, dirigidos por el Coordinador, Especialista Pedro Otálora Velandia.

• Personal docente, administrativo y estudiantes en el año 2.003. En el año 2.003, el número total del personal docente en el Colegio de Boyacá es de 201 Profesores, de los cuales son 190 docentes, 8 coordinadores y 3 administrativos. El número total de estudiantes es de 4.727.

• El Padre Reyes y la clase de Apologética. El Padre Ernesto Reyes Sarmiento, Presidente de la Academia Boyacense de Historia y uno de los grandes conocedores del pensamiento del Libertador Simón Bolívar, dictó durante mucho tiempo las clases de Cátedra Bolivariana, Historia de Colombia y la asignatura de Apologética. Sus clases eran magistrales y muy respetadas por los alumnos. Algunos Profesores anticlericales le enviaban preguntas capciosas por intermedio de sus estudiantes, buscando que el ilustre levita entrara en cólera. Un día, un estudiante le hizo la siguiente pregunta: “Padre Reyes... Todo lo que no se puede ver, no existe. Dios no se puede ver, luego no existe. ¿Es esto cierto? “. El clérigo de Socha, el más bolivariano de los bolivarianos le dijo que la respuesta necesitaba un día para pensar; por consiguiente, la daría en la próxima clase de Apologética. Esta clase del Padre Reyes fue muy esperada por los estudiantes. Cuando entró al salón pidió que se colocara una silla cerca del tablero y frente a los alumnos, para que desde allí el estudiante preguntón recibiera la respuesta. Así le dijo: “Pedro, ¡ repíteme la pregunta ¡ El estudiante repitió la misma que antes le hizo. Y así le dio la respuesta el cura sochano: “Pedro, ¿Tú tienes culo ? El joven avergonzado le respondió: ¡ Sí Padre ¡ Y el Padre Reyes le siguió preguntando: “Pedro ¿ Y tú te has visto el culo ?, ¿ Tú lo conoces ? . El estudiante muy azorado le respondió: “Padre, ¡ No lo he visto ¡, ¡ No lo conozco ¡. Entonces Pedro, ¡He ahí la respuesta a tu hereje pregunta. Dios si existe aunque no lo podemos ver. Y que ello no vuelva a ocurrir, pues son preguntas de ignorancia, muy impropias para los alumnos del glorioso Colegio de Boyacá.

• El espanto del Panóptico. El edificio del convento de San Agustín, en donde inició sus labores el Colegio de Boyacá en 1822 y la Universidad de Boyacá en el año 1828, se convirtió en el Panóptico de Tunja, o cárcel nacional para los presos más peligrosos del país, a partir de la década de los sesenta del siglo XIX. Según los tunjanos de tradición, allí aparece un espanto el día primero de noviembre, víspera del día de los difuntos, y en la misma forma, el Viernes Santo a las tres de la tarde. Las gentes tunjanas y los presos del Panóptico veían salir de la antigua sacristía de la Iglesia, la extraña figura de un fraile agustino, vestido de negro, con capucha y mangas anchas, con un cordón o cinto al lado; al verlo encontraban una calavera bajo la capucha. Esta extraña figura se dirigía con premura a lo largo del corredor. Si alguien se le interponía se le abalanzaba y lo arrojaba al patio con violencia. El espanto recorría todo el convento y llegaba hasta donde hoy se encuentra la Sección de San Agustín.

• La Ley 2ª de 1972. Con motivo del Sesquicentenario del Colegio de Boyacá, el gobierno nacional mediante la Ley 2ª del 28 de febrero de 1972, reorganizó la institución y ordenó la construcción de un edificio. Mediante esta ley, el Colegio pasó a ser establecimiento público del orden nacional, con autonomía administrativa y patrimonio independiente, adscrito al Ministerio de Educación Nacional. Su máximo organismo de administración es el Consejo Directivo, que reemplazó a la antigua Consiliatura. Dicho Consejo está integrado por el Ministro de Educación o su Delegado, un representante del Presidente de la República, el Secretario de Educación del Departamento de Boyacá o su Delegado, un representante de los Profesores del Colegio, elegido por voto directo, un representante de los Estudiantes del Colegio, elegido en forma democrática, dos representantes de la Asamblea Departamental y un representante del Concejo Municipal de Tunja. Mediante el Decreto N° 2252 del 12 de septiembre de 1979 se aprobó el Acuerdo N° 10 del 19 de junio de 1979, proferido por el Consejo Directivo del Colegio de Boyacá, sobre la adopción de los Estatutos del Colegio.

• Consejo Directivo Ley 115. Corresponde a la Ley 115 de 1994, por la cual se aprobó la Ley General de Educación. El Consejo Directivo está integrado por el Rector, dos representantes del personal docente, elegidos por mayoría de los votantes en una asamblea de docentes; dos representantes de los Padres de Familia elegidos por la Junta Directiva de la Asociación; y un representante de los sectores productivos.

• Los Rectores del Colegio de Boyacá en la primera mitad del siglo XX. Los Rectores: Don Máximo Bernal (1904). Don Oscar Rubio (1904). Don Ramón Castellanos (1905-1907). General Jesús García R. (1908). Dr. Luis Antonio Mesa (1909-1910). Dr. Domingo Antonio Combariza Mariño (1910). Dr. Nebardo Rojas (1911). Dr. Domingo Antonio Combariza (1912-1916). Canónigo Nicolás T. Pedraza (1913). Don Daniel A. Granados (1914 a 1916). Canónigo Rafael Amaya Daza (1916). Canónigo Hipólito Leopoldo Agudelo (1917-1918). Canónigo Cayo Leonidas Peñuela (1919-1921). Fray Gregorio R. Célis (1922). Dr. José Antonio Vargas Torres (1923-1924). Don Daniel Granados (1925). Dr. Martín Restrepo Mejía (1925-1926). Canónigo Adán Puerto (1927-1928). Dr. Aquilino Rodríguez (1929 a 1932). Canónigo Olegario Albarracín (1933-1934). Dr. Carlos M. Pérez (1935). Dr. Carlos Rivadeneira (1936). Dr. Gustavo Hernández Rodríguez (1936). Dr. Tomás Villamil (1937). Dr. Juan Clímaco Hernández (1938 a 1940). Dr. Jorge Quiñones Neira (1941-1942). Dr. Jorge Cárdenas García (1943 a 1946). Dr. Pío berto Ferro Peña (1947 a 1949).

 • Los 93 Rectores. Desde su fundación, en el año 1822, con su primer rector Fray José Antonio Chaves, hasta el año 2003, el Colegio de Boyacá ha tenido 93 rectores, en 99 períodos rectorales, pues 6 de ellos han sido reelegidos. Algunos períodos Rectorales han tenido mucha importancia en la organización y fundamentación educativa de la institución, señalando entre ellos: La Rectoría del Dr. Judas Tadeo Landínez entre los años 1835 a 1838, quien dio las bases educativas, económicas y financieras del actual Colegio; hizo su traslado del antiguo Claustro de San Agustín al Claustro de los Jesuitas, hoy Sección Central. El canónigo Antonio María Amézquita en sus dos administraciones rectorales en los años 1856-1857 y en el año 1860. El poeta y fecundo escritor José Joaquín Ortiz fue Rector entre los años 1858 y 1859. El Dr. José Joaquín Vargas Valdés entre los años 1873 a 1877. El Dr. Diego Mendoza Pérez en su administración rectoral entre los años 1882, 1883 y 1884. El Dr. Domingo Antonio Combariza fue Rector en 1910 y entre los años 1912 a 1916; le dio mucha importancia a la sección universitaria. El canónigo Cayo Leonidas Peñuela entre los años 1919 a 1921. El historiador e indigenista Dr. Juan Clímaco Hernández hizo un período rectoral entre los años 1938 a 1940, con un gran espíritu humanista. El Dr. Jorge Cárdenas García entre los años 1943 a a 1946; creó la Sección Femenina. El Dr. Pío Alberto Ferro Peña entre los años 1947 a 1950; le dio mucha importancia al Humanismo en la institución. El historiador Dr. Ulises Rojas en dos períodos 1951-1953 y 1960-1961. El pedagogo Luis Felipe Salinas a quien los estudiantes llamaban “El tío Salinas”; hizo su Rectoría entre los años 1961 a 1968. El Lic. Hildebrando Suescún Dávila fue el Rector de mayor duración, con gran influencia en la filosofía y organización de la institución. Fueron 26 años, desde su nombramiento en 1975 hasta el 25 de diciembre del año 2001, cuando fue nombrada oficialmente la Dra. Nelly Sol Gómez de Ocampo, la primera mujer que fue designada Rectora del Colegio de Boyacá.

• Rectores del Colegio de Boyacá en la segunda mitad del siglo XX y años iniciales del siglo XXI. Dr. Pedro Ignacio Sánchez (1950). Dr. Ulises Rojas Soler (1951 a 1953). Dr. Ricardo Rosillo Jácome (1954-1955). Dr. Max Gómez Vergara (1956). Dr. Juan N. Segura (1956-1957). Dr. Lisandro Medrano (1958-1959). Dr. Ulises Rojas (1960-1961). Dr. Luis Felipe Salinas (1961 a 1968). Dr. José Antonio Martínez (1969-1970). Don Jorge Reyes (1971-1972). Dr. Álvaro Gaitán Suárez (1973). Dr. Eduardo Barajas Coronado (1974). Lic. José Eustasio Martínez (1975). Lic. Rafael Londoño Barajas (1796). Lic. Hildebrando Suescún Dávila (1975 a 2001). Dra. Nelly Sol Gómez de Ocampo (a partir del 25 de diciembre del año 2001 - ).

• Los Presidentes de la República y el Colegio de Boyacá. Diez Presidentes de la República han estado relacionados con el Colegio de Boyacá: el Vicepresidente de la Gran Colombia, general Francisco de Paula Santander, su fundador. El Libertador Simón Bolívar, quien aprobó la reglamentación de la Universidad de Boyacá. El Dr.José Ignacio de Márquez, quien propuso y dio la organización inicial de la Universidad de Boyacá y fue su primer rector universitario. Los Rectores Santos Acosta y Sergio Camargo. Los Presidentes exalumnos del Colegio de Boyacá: Dr.Mariano Ospina Rodríguez, el General Santos Gutiérrez, el Dr. Clímaco Calderón Reyes, el General Rafael Reyes y el General Gustavo Rojas Pinilla.

• Los Ministros de Estado que han sido Rectores o exalumnos de El Colegio de Boyacá. Veintitrés Ministros de Estado han sido Rectores o Exalumnos. El Rector Judas Tadeo Landínez fue Ministro de Hacienda y Relaciones Exteriores en el Gobierno del Presidente José Ignacio de Márquez en 1840. El Rector Pedro Cortés Holguín fue Presidente del Estado Soberano de Boyacá y Ministro de Relaciones Exteriores. El Rector Enrique Álvarez Bonilla, Ministro de Instrucción Pública en el Gobierno del Presidente José Manuel Marroquín en 1903. El Rector Luis Antonio Mesa Reyes fue Ministro de Justicia en el gobierno del Presidente Carlos Holguín. El Rector Dr. Ignacio R. Piñeros fue Gobernador de Boyacá y Ministro del Tesoro en la Presidencia de José Manuel Marroquín en 1900. El Rector y exalumno Francisco Mendoza Pérez fue Ministro de Gobierno, Ministro del Tesoro y de Relaciones Exteriores y de Gobierno. El Rector y exalumno Dr. Diego Mendoza Pérez fue Ministro de Hacienda en 1915 en la Administración del Presidente José Vicente Concha. El Rector Dr. Jesús Casas Rojas fue Ministro del Interior en los años 1870-1871 y Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. El Rector José Joaquín Vargas Valdés fue Ministro de Fomento. El Rector Dr. Domingo Antonio Combariza Mariño fue Gobernador de Boyacá y Ministro de Hacienda del Presidente Pedro Nel Ospina. El exalumno de El Colegio de Boyacá, Dr. Miguel Jiménez López fue Ministro de Gobierno en la Presidencia de Pedro Nel Ospina. El exalumno Dr. Silvino Rodríguez fue Gobernador de Boyacá y Ministro de Educación en el Gobierno del Presidente Enrique Olaya Herrera. El exalumno Dr. Armando Solano fue Ministro de Relaciones Exteriores. El exalumno Dr. Guillermo Salamanca Camacho fue Ministro de Economía Nacional en el Gobierno del Presidente Mariano Ospina Pérez en 1948 y Ministro de Agricultura y Ganadería. El exalumno Dr. Plinio Mendoza Neira fue Ministro de Guerra en el Gobierno del Presidente Alfonso López Pumarejo. El exalumno Dr. Rafael Azula Barrera fue Ministro de Educación en el Gobierno del Presidente Laureano Gómez y Ministro de Comercio e Industria. El exalumno Dr. José María Villarreal fue Gobernador de Boyacá y Ministro de Comercio e Industria en el Gobierno del Presidente Laureano Gómez en 1950; también fue Ministro de Gobierno de la Junta Miliar en 1957, y Ministro de Relaciones Exteriores y Justicia. El exalumno Alfredo Rivera Valderrama fue Gobernador de Boyacá y Ministro de Fomento en 1953. El exalumno Dr. Gonzalo Vargas Rubiano fue Ministro de Educación Nacional en el año 1960. El exalumno Dr.Gustavo Romero Hernández fue Ministro de Salud en el año 1964 y Gobernador de Boyacá entre los años 1962 y 1964. El exalumno Dr. Jaime Castro fue Ministro de Justicia en el gobierno del Presidente Misael Pastrana Borrero; Ministro sin cartera para la moralización administrativa, la descentralización y el orden público, en el Gobierno del Presidente Alfonso López Pumarejo; y Ministro de Gobierno en la administración del Presidente Belisario Betancur y Alcalde Mayor de Bogotá. El exalumno Dr. Luis Fernando Ramírez Acuña fue Ministro de Trabajo en el gobierno del Presidente César Gaviria y Ministro de la Defensa Nacional entre los años 1999 y 2001. La exalumna del Colegio de Boyacá, Dra. Gina Magnolia Riaño Barón fue Ministra de Trabajo y Seguridad Social y Ministra encargada de Salud en el Gobierno del Presidente Andrés Pastrana Arango.

• Los Gobernadores de Boyacá que han sido Rectores o Exalumnos de El Colegio de Boyacá. Treinta y tres Rectores o Exalumnos han sido Presidentes del Estado de Boyacá o Gobernadores del Departamento de Boyacá. El exalumno Dr.José María Malo Blanco fue Presidente del Estado Boyacá en 1858 y Gobernador de Cundinamarca. El exalumno y Rector Dr. Francisco Mendoza Pérez fue Presidente del Estado de Boyacá en los años 1898 y 1899. El exalumno Dr. Pedro José Acevedo fue Gobernador en 1911. El exalumno Dr. Manuel R. Vásquez en los años 1913 y 1914. El Exrector General Jesús García R. entre los años 1918 y 1922. El exalumno Dr. Silvino Rodríguez entre 1924 y 1926 y entre los años 1929 y 1930 y fue Ministro de Educación en el Gobierno del Presidente Enrique Olaya Herrera. El Rector Dr. Nebardo Rojas en el año 1926. El exalumno Dr. Nicolás García Samudio entre los años 1927 y 1929, Presidente de la Academia Boyacense de Historia y fecundo historiador. El Rector del año 1935, Dr. Carlos M. Pérez en 1931. El exalumno Esteban Granados Motta en el año 1937. El exalumno Dr. Rafael Humberto Bernal en el año 1938. El exalumno Dr. Gonzalo Vargas Rubiano ; en 1960 fue Ministro de Educación Nacional. El exalumno Dr. Antonio Córdoba Mora entre los años 1939 y 1942. El exalumno Dr. Rafael Quiñones Neira en los años 1945 y 1946. El exalumno Dr. Alfredo Gómez Valderrama en los años 1946-1947 y entre los años 1954 y 1956 y Ministro de Fomento en 1953. El exalumno Dr. José María Villarreal en los años 1947 y 1948 y Ministro de Comercio e Industria en 1950 y Ministro de Gobierno en 1957 y Ministro de Relaciones Exteriores y Justicia. El Dr. Eduardo Rodríguez Castillo, los años 1949 y 1950. El Dr. Luis Sarmiento Buitrago en el año 1952 y fue Presidente de la Corte Suprema de Justicia. El Dr. Ignacio Ruiz Ospina en los años 1959 y 1960. El Dr. Octavio Rosselli Quijano en dos períodos: 1960-1962 y 1969-1970. El Dr. Gustavo Romero Hernández entre los años 1962 a 1964 y Ministro de Salud Pública en el Gobierno del Presidente Guillermo León Valencia en 1964. El Dr. Mario Parra Gómez en 1964. El Dr. Ernesto Roa Gómez en los años 1968 y 1969. El Dr. Policarpo Castillo Dávila entre los años 1968 y 1970. El Dr. Biviano Gómez Quintero en el año 1972. El Dr. José Ignacio Castañeda Neira en el año 1975. El Rector Dr. Max Gómez Vergara fue Gobernador en el año 1977. El Dr. Rafael Forero Castellanos en los años 1980 y 1981. El Dr. Heraclio Fernández Sandoval en los años 1981 y 1982. El Dr. Guillermo Torres Barrera en los años 1982 y 1983. El Dr. Héctor Horacio Hernández Amézquita en los años 1985 y 1986. El Carlos Eduardo Vargas Rubiano en el año 1987. El Dr. Oscar Eduardo Riaño Alonso fue Gobernador Encargado en los años 2001 y 2002.

• Los Rectores y Exalumnos del Colegio de Boyacá que fueron Obispos El primer Rector del claustro santanderino, el franciscano Fray José Antonio Cháves, fue nombrado Obispo de Casanare en 1835. El Rector de los años 1917 y 1918 el canónigo Hipólito Leopoldo Agudelo, fue consagrado Obispo de la Diócesis de Pasto en el año 1930. Entre los Alumnos del Colegio de Boyacá que fueron Obispos destacamos a Monseñor Severo García quien fue el primer Obispo de la Diócesis de Tunja en 1881. Monseñor Bernardino Medina Moreno quien fue designado Obispo de Cartagena en el año1856. El exalumno Monseñor Indalecio Barreto fue consagrado Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Bogotá en el año 1873. El exalumno Monseñor Carlos Bermúdez Pinzón fue consagrado Obispo de la Diócesis de Popayán en el año 1868.

• Los Canónigos de la Diócesis de Tunja que fueron Rectores o exalumnos del Colegio de Boyacá, destacamos: el exalumno Filemón Perilla . El Rector canónigo Aquilino Niño Camacho, quien fue el primer Presidente de la Academia Boyacense de Historia.. El Rector canónigo Nicolás T. Pedraza Hernández, quien fue Rector en 1913. El rector canónigo Honorio Ángel y Olarte, quien desempeñó el Rectorado cuando se llamaba Colegio Ricaurte, en los años de 1896 a 1899, y consagrado canónigo de la Catedral en el año 1900. El Rector canónigo Cayo Leonidas Peñuela, quien dirigió el Rectorado en los años 1919, 1920 y 1921; fue distinguido historiador y Presidente de la Academia Boyacense de Historia. El canónigo Rafael Amaya Daza fue Rector en 1916. El exalumno Canónigo Ignacio A. Vargas Torres fue destacado orador sagrado e historiador. El Canónigo Olegario Albarracín fue Rector en los años 1933 y 1934. El canónigo Monseñor Adán Puerto Sánchez fue Rector en los años 1927 y 1928. El exalumno Neftalí Gabriel Gómez fue canónigo de la Catedral de Tunja.

• Presidentes de la Academia Boyacense de Historia. Cinco Rectores del Colegio de Boyacá han sidos Presidentes de la Academia Boyacense de Historia. El Canónigo Aquilino Niño Camacho fue el primer Presidente en los años de 1905 a 1914. El Dr. Nebardo Rojas, en el período de 1924 a 1927. El Canónigo Cayo Leonidas Peñuela, entre los años 1912 a 1924. El Dr.Ulises Rojas durante 32 años, entre los años 1936 a 1938, 1944 a 1953 y de 1959 a 1980. El Dr. Max Gómez Vergara entre los años 1980 a 1983.

• Cinco Exalumnos y Profesores del Colegio de Boyacá, han sido Presidentes de la Academia Boyacense de Historia: El Canónigo Ignacio Vargas Torres en los años 1932 y 1933. El Dr. Dr.Gabriel Camargo Pérez entre los años 1942 a 1945. El Dr. Rafael Salamanca Aguilera en los años entre 1953 y 1956. El profesor Pbro. Ernesto Reyes Sarmiento en los años 1956 a 1959. El Dr. Pedro Gustavo Huertas en los años 1996-1998.

• Secretarios y Miembros de la Academia Boyacense de Historia. El Rector del Colegio de Boyacá en 1904, Don Oscar Rubio fue el primer Secretario de la Academia Boyacense de Historia en 1905. El exalumno Don Ramón C. Correa Samudio fue Secretario Perpetuo durante 68 años, desde 1923 hasta 1991. Han sido Miembros de Número de la Academia Boyacense de Historia: El Rector de 1933-1934, el Canónigo Olegario Albarracín . El Rector en los años 1938 a 1940, el médico Dr.Juan Clímaco Hernández El Rector de los años 1943 a 1946, el Dr. Jorge Cárdenas García . El Rector Pío Alberto Ferro Canónigo Olegario Albarracín . El Vicerrector del Colegio de Boyacá, Leandro Miguel Quevedo, ; asimismo, el Vicerrector Norberto Ramos Ballesteros El exalumno y profesor del Colegio de Boyacá Eduardo Torres Quintero. El exalumno Gonzalo Vargas Rubiano, quien fue Gobernador de Boyacá y Ministro de Educación. Los exalumnos Martín Amaya Roldán, Julio Roberto Galindo, Milton Puentes, Eduardo Torres Quintero, Enrique Medina Flórez, Pedro Medina Avendaño, Heraclio Fernández Sandoval, Gustavo Humberto Rodríguez, Hernán Villamarín Gutiérrez, Humberto Plazas Olarte, José María Nieto Rojas, Roberto María Ibáñez, Alfonso Vargas Rubiano, Gustavo Mateus Cortés, Lucía Corsi Otálora, Dr. Julio Barón Ortega, Oscar T. Guerra Galindo, Jaime Julio Chaparro Galán, Luis Guillermo Rodríguez, el educador Félix Segura Medina y la rectora Nelly Sol Gómez de Ocampo, son Miembros de Número y Correspondientes de la Academia Boyacense de Historia.

• Los Rectores escritores de dimensión nacional. El escritor José Joaquín Ortiz (1814-1892), quien fue Rector en los años 1858 y 1859; uno de los más grandes poetas del Romanticismo Colombiano, autor de la célebre oda a la “Bandera colombiana” , del libro “El Parnaso colombiano” ; de las obras “La Guirnalda”, “Horas de descanso”, “Corona de humo”, “El lector colombiano”, “Lecciones de Literatura castellana”, “Historia de la Conquista del Nuevo Reino de Granada” y de otros libros de versos, novelas, dramas, historia y otros. El educador Enrique Álvarez Bonilla (1848-1913), poeta, novelista, parlamentario y periodista; autor de las obras “Cantos de mayo”, del Tratado de Gramática Castellana, “Tratado de retórica y poética”, “Historia de Colombia”, la novela “Elvira” y otros libros de dramas, novelas, versos; son célebres sus poemas épicos “Santa Fe redimida”, “El Macabeo” y muchos otros.

El Dr. Diego Mendoza Pérez(1859-1933) Ministro de Hacienda, diplomático, parlamentario, ensayista, fundador y Rector del Externado de Colombia en su segunda época. Fue Rector del Colegio de Boyacá en los años 1882, 1883 y 1884; autor de numerosas obras, destacando entre ellas: “Apuntaciones sobre instrucción pública”, “La Doctrina de Bolívar” “La Doctrina Calvo y la Doctrina Drago”, “Cuestiones internacionales”, “Manual de Instrucción Cívica”, “El Canal Interoceánico y los Tratados””Vocabulario gramatical”, “Sociología”, “Estudios de Historia Diplomática”, “Expedición de José Celestino Mutis al Nuevo Reino de Granada”, “Ensayo sobre la evolución de la propiedad en Colombia” y otras.

El canónigo Cayo Leonidas Peñuela, (1864-1946), eclesiástico, filósofo, político e historiador; natural de Soatá. Rector del Colegio de Boyacá de 1919 a 1921, autor de la obra “Álbum de Boyacá”, sobre la Campaña Libertadora de 1819, “Apologética”, “Nuevo Curso de Historia de Colombia”, “Soatá”, “El General Próspero Pinzón”, “Libertad y Liberalismo”,”Juan José Rondón”, “Filosofismo y Filosofía” y otras; fue Presidente de la Academia Boyacense de Historia y fundador de la revista “Repertorio Boyacense”.

Los profesores y estudiantes del COLBOY de las Décadas de los Treinta y los Cuarenta del siglo XX, recordaron al célebre humanista e indigenista, el médico Dr.Juan Clímaco Hernández (1881-1961) historiador y fecundo escritor indigenista, quien fue Rector del Colegio de Boyacá en los años 1938, 1939 y 1940. En sus obras “Hunza”, “Raza y Patria”, “Prehistoria de Colombia”, “Escenas y Leyendas del Páramo”, “Cincuenta años del Colegio de Boyacá”, “Almas de un dispensario” y otras, defendió la autenticidad colombiana en el pueblo primigenio indígena. En el Colegio de Boyacá se creó la Fundación “Juan Clímaco Hernández”

El Dr.Jorge Cárdenas García(1907-1979) Rector del Colegio de Boyacá entre los años 1943 a 1946, fundador de la Sección Femenina; autor de varias obras, destacando entre ellas: “Crítica y Polémica”, “El Frente Nacional y los Partidos Políticos”, “Sociología política”, “Breve esquema de la Teoría económica” y otras. S destacó como periodista, abogado y sociólogo.

El educador Pío Alberto Ferro Peña,(1885-1956) uno de los pedagogos más queridos por las generaciones boyacenses de Tunja y Chiquinquirá. Rector en los años 1947, 1948 y 1949, notable humanista e indigenista; autor de la novela “Agua oscura”, una apología a la raza aborigen.; “Rebuznos y oraciones”, “Vocabulario chicha” y escritos diversos sobre educación y temas indígenas; es célebre su “Oración al Libertador”.

El jurista e historiador Dr. Ulises Rojas (1898-1982), ex-alumno y Rector del Colegio de Boyacá en los años 1951-1953 y 1960-1961. Presidente de la Academia Boyacense de Historia de 1936 a 1938; de 1944 a 1953 y de 1959 a 1980. Autor de las obras “El Cacique de Turmequé y su época”, “El Beneficiado Juan de Castellanos. Cronista de Colombia y Venezuela”, “Corregidores y Justicias Mayores de Tunja”, “Escudos de armas e inscripciones antiguas de la ciudad de Tunja”, “La Campaña Libertadora de 1819”, “Documentos inéditos para la Historia de Boyacá y Colombia”, “Fastos y personajes de la Historia” y otras.

• Los grandes pensadores exalumnos y Profesores del Colegio de Boyacá.

• Carlos Arturo Torres, el pensador colombiano a nivel mundial. Un Exalumno del Colegio de Boyacá de los finales del siglo XIX, de gran trayectoria a nivel mundial, fue el Dr. Carlos Arturo Torres (1867-1911), natural de Santa Rosa de Viterbo, filósofo, sociólogo, poeta, orador, periodista y crítico literario. Autor de numerosas obras, destacando entre ellas: “Idola Fori”, “Las supersticiones políticas”, “Literatura de ideas”, “Estudios de crítica moderna”, “Estudios ingleses”, “Prosa y esbozos”, “Imaginación y poesía en Colombia”, “Discursos”, “La cuna de Shakespeare” y otros. Torres fue maestro del idealismo latinoamericano; consideró que la dinámica social está en la libertad y la tolerancia para alcanzar el progreso de la sociedad. Analizó las supersticiones democráticas, el fenómeno de la demagogia, las supersticiones aristocráticas y el despotismo de los dictadores hispanoamericanos. Lo más importante para los países hispanoamericanos es llegar a la paz, el progreso de los pueblos, la tolerancia y la comprensión.

• Armando Solano y la melancolía de la Raza Indígena. Natural de Paipa, nació en 1887. Bachiller del Colegio de Boyacá. Abogado de la Universidad Republicana, periodista y fecundo escritor. Senador de la República, Embajador de Colombia en Chile y Panamá. Su prosa se distingue por la pureza idiomática, la claridad y el encanto. Director de la revista “Sábado”, “Revista Nueva”, “El Debate”, “La lucha”, “La Gaceta Republicana”, “La Patria”, “Diario Nacional”, “Acción Liberal” y colaborador permanente de “El Tiempo” y “El Espectador”. Entre sus obras destacamos “Melancolía de la raza indígena”, que tuvo gran repercusión nacional; “Glosario semcillio”, “Paipa mi pueblo y otros escritos”. Murió en Bogotá en 1953.

• José Mar, el periodista de la colombianidad. . Su nombre José Vicente Combariza y su seudónimo “José Mar”. Nació en Santa Rosa de Viterbo en 1900. Hizo sus estudios en el Colegio de Boyacá. Parlamentario, periodista y ensayista. Colaborador permanente de los periódicos “El Tiempo” y “El Espectador”. Entre sus obras destacamos “Prosa” (1964) y su “Obra política”(2000). Se interesó por estudiar las figuras humanas de las luchas de los partidos: “Herrera, hombre de partido”, “El general Vásquez Cobo”, “El general Ospina”, “El doctor Abadía Méndez”, “El doctor Concha”, “Laureano Gómez”y otros. Asimismo trató en sus artículos sobre diversos temas políticos: “Liberalismo y socialismo”, “Política religiosa”, “El triunfo de los obreros”, “El fracaso universitario”, “Los políticos”, “El oro yanqui” y muchas otras. Murió en Bogotá en 1967.

• Julio Roberto Galindo, el poeta del nativismo y las leyendas populares. Nació en Tunja en 1901. Bachiller y egresado de la Facultad de Agronomía del Colegio de Boyacá. Doctor en Derecho de la Universidad Libre. Profesor de literatura e historia en el Colegio de Boyacá. Fecundo escritor, poeta e historiador. Cultivó la poesía costumbrista y la leyenda indígena. Entre sus obras destacamos: “Leyendas históricas indígenas”, “Poesía costumbrista”, “La liga de las Naciones y el Continente Americano”. “La obra institucional del General Santander” y otras.

• Ramón C. Correa, el historiador de la boyacensidad. Nació en Nobsa en 1896. Bachiller del Colegio de Boyacá. Notable historiador, Secretario Perpetuo de la Academia Boyacense de Historia. Señalamos entre sus obras: “Historia de Tunja” (3 tomos), “Monografías de los Pueblos de Boyacá”, “Diccionario de Boyacenses Ilustres”, “Historia de la Literatura Boyacense”, “Parnaso Boyacense”, “Antología de Poesías patrióticas” y otras.

• Gabriel Camargo Pérez, el historiador. Nació en Sogamoso en 1913. Historiador fecundo; autor de las obras “La Roma de los Chibchas”, “Del Barro al Acero”, “Geografía histórica de Sogamoso”, “Sergio Camargo el Bayardo Colombiano”, “Exploraciones Históricas”, “Pueblos y Jornadas boyacenses”, “Misterio y Hallazgo del Nuevo Mundo”, y otras.

• Otras personalidades de Colombia que han sido Rectores Profesores y Exalumnos del Colegio de Boyacá. El Rector Juan Francisco Ortiz, autor de la obra “Reminiscencias” y otras que reflejan la sociedad en la segunda mitad del siglo XIX. El político y militar General Rafael Antonio Valderrama, quien fue Rector del Colegio de Boyacá y Gobernador de Tundama; la provincia Valderrama lleva su nombre. El ingeniero cubano Basilio Angueira, Rector del Colegio de Boyacá y constructor de numerosas obras como el Obelisco en el Puente de Boyacá y la Plaza de Bolívar en Tunja; abuelo del Maestro Germán Arciniegas Angueira. El escritor Martín Restrepo Mejía, Rector en los años 1925 y 1926; autor de obras de pedagogía y libros para la enseñanza del castellano y la lectura; fue Presidente de la Academia Colombiana de Historia. El exalumno Mateo Domínguez Espinosa, jurista e historiador, archivero histórico del Departamento. El Coronel Diógenes Gil, natural de Tunja, a quien le correspondió el golpe militar en Pasto contra el Presidente Alfonso López Pumarejo. Milton Puentes, autor de la Historia del Partido Liberal Colombiano”, Plinio Mendoza Neira, el gran político liberal que influyó en Colombia en la primera mitad del siglo XX, Oliverio Perry, el político y periodista. El médico Calixto Torres Umaña. El artista Francisco Cristancho Camargo, el músico de la colombianidad. El poeta piedracelista y crítico literario Carlos Martín, El escritor Vicente Landínez Castro, crítico literario. Rafael Valdés Tavera, “El Conejo Valdés”. El Dr. Guillermo Salamanca Camacho. El Dr., Jaime Castro, el líder de la identidad regional. El exalumno Dr. Carlos Patiño Rosselli, el lingüista, gran investigador. El exalumno Eduardo Gómez Patarroyo, crítico literario. El exalumno Dr. Pedro Londoño, Alcalde Mayor de Tunja y Secretario de Salud Pública de Boyacá. El exalumno Dr. Bernardo Rodríguez García, médico, senador de la República, periodista. El jurista Jaime Ruiz Ojeda, penalista. El exalumno Dr. Jesús Bernal Pinzón, jurista, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Procurador General de la Nación. El periodista Miguel Machado “Macaré”.

• El Dr. Humberto Plazas Olarte, agrónomo y jurista, periodista e historiador. El exalumno Dr. Francisco Villamil Salazar, jurista, Contralor General de Boyacá y fecundo escritor. El exalumno del Colegio de Boyacá,ingeniero Felipe Estrada Escobar, quien representó a la institución como su meritorio exalumno. El ingeniero Joselyn Alba, exalumno meritorio del Colegio de Boyacá. El exalumno Licenciado Max León Romero, de la antigua Escuela Sieberiana, notable educador colombiano. El exalumno Dr. PHD Miguel H. Ibáñez , científico, físico, Director del Centro de Astrofísica Teórica. El exalumno Mayor General José Ramón Calderón, descendiente del prócer de la Independencia General José Ramón Calderón; fue Comandante de la Fuerza Aérea. Alcides Riaño Garrido, hombre cívico.

• El exalumno Eduardo Camargo Gámez, fecundo periodista, Jefe de Prensa de la Presidencia de la República en el gobierno del Dr. Misael Pastrana Borrero. El exalumno y Profesor del Colegio de Boyacá El Dr. Aníbal de J. Medina, graduado en la Escuela de Agronomía de la Universidad de Boyacá, jurista y parlamentario. El Dr. Ignacio Mariño Ariza, jurista, Contralor General de la República entre los años 1931 a 1943.

• . Otros exalumnos del Colegio de Boyacá: El político y ensayista Germán Riaño Cano, santanderista. La jurista Ligia Inés Buitrago, Secretaria de Educación de Boyacá. Los compositores boyacenses José Jacinto Monroy y Carlos Martínez Vargas. El Dr. Guillermo Peña Páez, senador de la República, Director Ejecutivo de la CAR, Procurador Agrario. La Senadora Dra. Alegría Fonseca, la Dra. Gloria Cuellar de Espinosa, el Dr. Armando Tolosa Barrera, el Dr. Henry Olarte Suárez, la Dra. Lilia Cortés de Olarte, el General de la Fuerza Aérea Gonzalo Morales Forero.

• Los cambios institucionales en los 180 años. El 20 de octubre de 1822 iniciaron sus actividades académicas 90 alumnos, de los cuales treinta eran de segunda enseñanza: 12 estudiantes para aprender el arte de hablar y 18 jóvenes con lecciones del arte de pensar. Se anexaron 60 niños de la Escuela Lancasteriana que recibían clases con Fray Antonio Cháves. El personal administrativo y docente para iniciar fueron: Un Rector y dos Maestros, uno para Filosofía y Matemáticas y otro para Gramática latina y castellana. Ciento ochenta años después, en octubre del año 2002, el número total del alumnado era de 4.475 estudiantes, de los cuales 651 de Educación Media, 1.401 de Educación Básica, 1571 de Educación Primaria, 486 niños de Educación Pre-escolar y 366 de Educación Nocturna. El personal docente y administrativo en octubre del año 2002, en los 180 años del Colegio de Boyacá, era de un total de 254 empleados, de los cuales el Personal Docente de 199 profesores: 109 del Personal Docente de planta y 90 Profesores del Personal Docente en comisión. El Personal Directivo está conformado por 3 Administrativos; y el Personal Asistencial es de 52 empleados administrativos.

• El patrimonio del Colegio de Boyacá. En octubre del año 2002, está representado en sus siete secciones con sus respectivas plantas físicas: Sección Central, Sección Administrativa, Sección Integrada, Sección Convenio Colboy-ICBA-UPTC, Sección San Agustín, Sección Londoño y Sección La Cabaña Su patrimonio es de $11.283.402.000.oo millones. El Presupuesto propio a octubre del año 2002 fue de $3.830.457.000.oo millones, y el Presupuesto aproximado para los Profesores en Comisión es de $2.600.000,000.oo millones.

• Liderazgo académico y deportivo. Durante los 180 años de servicio a la comunidad, el Colegio de Boyacá ha sido líder y referente regional y nacional, tanto en el desempeño académico, como en el campo deportivo. Gracias al profesionalismo, capacidad humana y cívica de los Directivos, Profesores y Personal Asistencial en todas las épocas, y al esfuerzo de los educandos y padres de familia se han alcanzado importantes éxitos: mejores ICFES en el país, investigaciones en proyectos pedagógicos que han sido ejemplares a nivel nacional y regional. En los XXIX Juegos Intercolegiados de Boyacá, el Colegio ha sido campeón general en 11 oportunidades, cuatro de ellas consecutivamente. En el mes de octubre del año 2002, se registraron dos acontecimientos deportivos importantes: Campeón General de los X Juegos Nacionales Santanderinos, realizados en Tunja, con participación de siete Claustros santanderinos de todo el país. Y Campeón General de los XXIX Juegos Intercolegiados de Boyacá, realizados en la ciudad de Sogamoso.

• Los símbolos del Colegio de Boyacá. La Bandera está representada en tres colores: verde, blanco y rojo. Se inspiró en la Bandera del Departamento de Boyacá, pero en partes iguales. El color verde significa la fe, la sincera amistad, la devoción de servicio, el respeto y la esperanza en mejores días del pueblo boyacense, enmarcando a la vez, la fertilidad de sus campos y el verde esmeraldino de su suelo. El color blanco en la mitad de la bandera, significa el apego del boyacense a su terruño, su constante pensar en las cosas profundas, a su virtud imponderable de dedicación al servicio de la inteligencia y la decisión inquebrantable por mantener la unidad de su territorio. El color rojo es el homenaje a los héroes que lucharon por la independencia y la libertad en la Campaña Libertadora de 1819. Ellos fecundaron con su sangre generosa la grandeza de Colombia y la erigieron para siempre como República libre.

• El Escudo fue tomado de la heráldica de la ciudad de Tunja, en donde tiene su sede el Colegio de Boyacá. Se representan los valores de temple, elocuencia, fuego heroico, prudencia que le imprimen el verdadero carácter que forman los principios que han movido el decurso histórico del glorioso Colegio de Boyacá.

• El Himno del Colegio de Boyacá. Fue creado en 1953, siendo Rector el Dr. Ulises Rojas. Se comisionó al Maestro Enrique Medina Flórez, profesor de Historia y Literatura en el Colegio para hacer la letra del Himno. La música fue encomendada al Maestro Aurelio Ávila Chica.

• El arrayán Caimito, el árbol símbolo del Colegio. Fue adoptado en el año 2000 en la Rectoría del Lic. Hildebrando Suescún Dávila. Es un árbol de buen tamaño, con amplio ramaje y abundantes hojas. Sus flores blancas son muy pequeñas ; sus frutos son de color rojo encendido cuando están maduros. El olor de sus ramas, tallos, flores y frutas es muy agradable.

PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL

MISIÓN La misión del Colegio es contribuir al desarrollo de las potencialidades morales, intelectuales, físicas y estéticas de los niños, los jóvenes y los adultos, a través de experiencias de aprendizaje y participación activa en el quehacer cotidiano, en los campos familiar, escolar y comunitario, del entorno local, regional y nacional, para responder a las demandas socioculturales que exige el mundo en permanente cambio.

VISIÓN El Colegio de Boyacá es una Institución Educativa de categoría local, regional y nacional, con una organización que ejerce un liderazgo en el sector, con criterios técnico-pedagógicos modernos y enmarcados dentro de la filosofía del mejoramiento y el cambio social. Se proyecta como formador de juventudes, orientado al mejoramiento de la calidad educativa, como esencia de bienestar del ser humano y conservación del medio ambiente. Se visualiza al bachiller como líder en todas las actividades de la vida productiva de la sociedad, en los campos espiritual, social, económico, político, artístico y científico.

• LINEAMIENTOS DEL PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL. PROYECCIÓN 2002 a 2006.

DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE.

 • Creación de un ambiente escolar propicio que genere amor por el conocimiento y el aprendizaje significativo.

• Construcción de un clima institucional caracterizado por favorecer una cultura de la convivencia orientada a cuidar, proteger y desarrollar la vida y las relaciones entre las personas.

• Diseño y aplicación de un proyecto de Desarrollo Humano Sostenible, a través de tres ejes ecológicos: mental, social y ambiental, articulando a estos ejes los proyectos de Educación Sexual, Educación para la Democracia y Educación Ambiental.

• Diseño del currículo y plan de estudios articulado pre-escolar hasta grado 11, con profundizaciones en Matemáticas, Ciencias, Humanidades y Artes (Educación Musical).

• Avance en la concepción de Evaluación, integrándola a la esencia y sentido de la educación para valorar, analizar y redireccionar los procesos organizacionales, administrativos, pedagógicos y de desarrollo de los estudiantes.

• Elaboración de un programa de desarrollo del talento de las personas que parta de necesidades compartidas de aprendizaje, genere conocimientos y se traduzca en acciones concretas de transformación educativa.

• Realización de Jornadas de Evaluación, Desarrollo y Fortalecimiento académico, con miras a conformar equipos de investigación y de trabajo intradisciplinario e interdisciplinario, para la construcción de una Comunidad Académica.

• Realización de Jornadas de Evaluación, Desarrollo y Fortalecimiento académico, con miras a conformar equipos de investigación y de trabajo intradisciplinario e interdisciplinario, para la construcción de una Comunidad Académica.

• Realización de Jornadas de Evaluación, Desarrollo y Fortalecimiento académico, con miras a conformar equipos de investigación y de trabajo intradisciplinario e interdisciplinario, para la construcción de una Comunidad Académica.

• Realización de Jornadas de Evaluación, Desarrollo y Fortalecimiento académico, con miras a conformar equipos de investigación y de trabajo intradisciplinario e interdisciplinario, para la construcción de una Comunidad Académica.

• Creación de convenios interinstitucionales que propicien la investigación, enriquezcan los distintos programas ofrecidos por la Institución y que la proyecten como modelo de transformación social.

DECÁLOGO DE LA COMUNIDAD COLBOY.

1. Identidad y pertenencia con el Colegio de Boyacá y con su Filosofía Santanderina.

2. Respeto y gratitud a la Familia y a la Institución.

3. Amor y lealtad a Tunja, Boyacá y la Patria Colombiana.

4. Exaltación a la vida, conservación de la naturaleza y embellecimiento del espacio escolar.

5. Coherencia entre el pensar, el decir y el actuar.

6. Responsabilidad y honestidad con los compromisos adquiridos.

7. Efectividad y dinámica participativa para alcanzar la excelencia integral.

8. Visión futurista, con dignidad y sencillez en el triunfo.

9. Fortaleza, prudencia y comprensión ante las dificultades.

10. Enriquecimiento espiritual y ético para la convivencia y la proyección social.


BIBLIOGRAFIA SOBRE EL COLEGIO DE BOYACÁ.

• Academia Colombiana de Historia: Archivo Santander. Bogotá, Editorial Águila Negra, 1914. 24 vols. Bajo la dirección del historiador Ernesto Restrepo Tirado.

• Academia Colombiana de Historia: El Congreso Grancolombiano de Historia., Bogotá, Editorial Nelly, 1972.

• Biblioteca Presidencia de la República. Administración Virgilio Barco.Obras completas del General Francisco de Paula Santander. Bogotá, Fundación Francisco de Paula Santander, 1988. 80 tomos.

• Bohórquez Casallas, Luis Antonio: La evolución educativa en Colombia. Bogotá, Cultural Colombiana, 1956.

• Bushnell, David: El régimen de Santander en la Gran Colombia. Bogotá, El Áncora Editores, 1984.

• Correa, Ramón C.: Historia de Tunja. Tunja, Imprenta Departamental, 1948.

• Díaz Díaz, Fernando: La desamortización de bienes eclesiásticos en Boyacá. Tunja, U.P.T.C., Edit. La Rana y el Águila, 1977. • Echeverri S., Alberto: Santander y la Instrucción Pública: 1818-1840. Bogotá, Foro Nacional por Colombia, Universidad de Antioquia, 1989.

• Hernández, Juan Clímaco: El Colegio de Boyacá, cincuenta años de observación en sus claustros. Bogotá, Antares Ltda., 1963.

• Huertas, Pedro Gustavo (Coordinador) y otros autores: Tradición y Futuro. Colegio de Boyacá. 180 años. Tunja, Publicación del Colegio de Boyacá, 2002

• Moreno de Ángel, Pilar: Santander. Biografía. Bogotá, Planeta, 1989.

• Obra educativa del General Santander. Tomos 1819-1826, 1827-1835, 1835-1837. Bogotá, Presidencia de la República, 1989.

• Ocampo López, Javier: Santander y la Educación. Ideario educativo del “Hombre de las Leyes” y su influencia en los Colegios Santanderinos. Tunja, Colegio de Boyacá, 1987.

• Robayo Avendaño, Juan Manuel: La Universidad Pública en Boyacá. Financiación y vida académica de la Universidad de Boyacá. Tunja, U.P.T.C., Dirección de Investigaciones, 2002.

• Rubio, Ozías y Briceño, Manuel: Tunja, desde su fundación hasta la época presente. Bogotá, Imprenta Eléctrica, 1909.

• Salazar Parada, Gilberto: El Pensamiento político de Santander. Bogotá, Ediciones Norte, 1990. 2 vols.

• Suescún, Armando: Apuntes para la Historia de la Universidad en Boyacá. Tunja, Editorial de la U.P.T.C.,1997.

• Young, John Lane: La Reforma universitaria en la Nueva Granada, 1820-1850. Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1994.


 

 

 

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